Canales Central, de la Ceja y tubo del Robot en el macizo de Peñalara.

Estábamos esperando que hubiera condiciones para debutar esta temporada en algún corredor en nuestra casa, Guadarrama.

Aunque las condiciones no parecían ser las mejores, aprovechamos el fin de semana previo a las fiestas navideñas para acercarnos al macizo de Peñalara a ver a un par de amigos que andaban por allí y montar un buen grupete.

Lo que salió fue una mezcla de ocasión y suerte, así que allá va:

Quedamos en Cotos con unos amigos que han pasado noche en el refugio que hay en la estación de tren del mismo nombre y nos ponemos en marcha en dirección a la laguna Grande.

Efectivamente hay poca nieve tanto en el corredor de la Ceja como en el Central:

Decidimos dividirnos en dos grupos: mientras que uno sube la Ceja, en mejores condiciones, el otro irá por el Central, que imaginamos en peores (pero es que ni siquiera estaba formado; una pena no solo por la falta de disfrute, sino por ser zona muy frágil ecológicamente que no deberíamos pisar sin nieve suficiente. Fallo muy grave el nuestro, que apuntamos aquí para que sirva a más gente).

El canal de la Ceja (55º máx.) y abajo, la laguna Grande de Peñalara.

El canal Central, prácticamente sin formar.

Habíamos quedado en encontrarnos en la salida de ambas canales. Sin embargo, al grupo que sube por el Central, se le ocurre aprovechar que el tubo del Robot (que sale a la izquierda del canal Central, de forma muy evidente) sí que está formado y parece asequible sin encordarse para probar:

Viendo que se puede hacer el tubo del Robot (60º máx.) que une el Central y la Ceja.

Salida del tubo del Robot.

Efectivamente, la nieve está en buen estado y a pesar del resalte a mitad del tubo que dificulta bastante el paso, se hace bien.

Muy divertido y que nos quita las malas sensaciones que llevamos, nos encontramos al resto del grupo, aunque por poco tiempo.

Unos decidimos salir hacia la cima de la Hermana Mayor a la izquierda de las cornisas,

mientras el otro grupo decide probar unos diedros que van directos a la misma cumbre. Día entretenido, como veis.

De camino al diedro que da paso a la cima de la Hermana Mayor.

No penséis que la cosa acaba aquí: nada más encontrarnos de nuevo, uno de nosotros se va a hacer la cumbre de Peñalara por el camino normal mientras el resto bajamos una de las palas que dejan cerca de la Hermana Menor para ascender por alguna otra de las breves pero entretenidas palas que nos vuelven a dejar en la línea de cumbres.

Desde allí, esta vez si, bajamos por las famosas y monótonas zetas que nos dejarán de nuevo en Cotos.

 

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Canal central de Hermana Menor (2271 msnm, 40º máx.)

A pesar de las grandes nevadas caídas, el calor de estos días hizo que se fuera gran parte de la nieve.

Pero como es el día que tenemos, y además es entre semana, allá que vamos al puerto de Cotos a ver que se puede hacer.

Para empezar tenemos suerte y estamos solas en todo el aparcamiento, increíble!

Pero como hemos olvidado los frontales hacemos algo de tiempo antes de comenzar a andar por las famosas zetas de Peñalara camino al desvío del refugio Zabala, lo que nos llevará algo menos de una hora.

Una vez en el camino, nos vamos a ir acercando a las zonas de las canales de la Hermana Menor.

La nieve está mal, pero algo mejor de lo que esperábamos, y eso que pega el sol. Calzamos los crampones y vamos buscando, tras pasar una pequeña subida, la llanada desde la que se ven todas las canales de la zona:

Nos vamos a meter en la canal que se ve más a la izquierda.

Teníamos mirada la denominada como “Canal central” de la Hermana Menor, una sencilla subida de unos 70 metros con 40 grados como máximo.

Nos quedamos pensando si seguir con esa idea, y allá que vamos. Como el día está claro vamos a disfrutar de una subida corta pero entretenida, y además podemos aprovechar que no haya huella desde el comienzo de la canal para abrir nosotras.

La salida es muy sencilla, sin cornisa (al menos hoy), así que decidimos por un lado coronar la Hermana Menor y además acercarnos al collado entre ambas Hermanas para bajar por allí.

Así que tenemos una salida rápida, semicircular, y además poco transitada porque por su sencillez la gente se tira más a otras zonas o a la “autopista” de la línea de cumbres.

Solo un recordatorio: en temporada de poca nieve, esta zona está protegida debido a su fauna endémica, así que está bien saber respetar los tiempos de la naturaleza.

 

 

Alto de los Neveros (2136 msnm) desde Cotos.

Más allá de Peñalara todo es terra ignota. Pocos se atreven a ir más allá, dejando la inmensa cuerda de los Carpetanos casi deshabitada de domingueros, montañeros y alpinistas.

Casi toda ella por encima de los dosmil y casi desconocida para nosotras igualmente (exceptuando un par de salidas, visitables en esta página, a los alrededores del puerto de Navafría), aprovechamos un lunes de poca nieve y mucho frío para acercarnos a una de sus humildes cumbres.

Y aunque poco frecuentada hoy día, tuvo su interés para la Villa y Corte como acopio de hielo para el verano, junto al puerto del mismo nombre.

Salimos nosotras del puerto de los Cotos, por la pista tradicional, y enseguida nos metemos dentro del pinar que nos llevará a la laguna Grande de Peñalara por el claro y evidente sendero del GR-307 y señalizado como camino del PN.

Este año de pocas nieves nos dejan sin embargo la dureza de la misma en un día como hoy, y además tenemos la suerte de que al ser lunes vamos casi solas.

Nos acercamos a la Laguna Grande, donde queremos ver las canales. Tenemos mirado de subir alguna de ellas, pero no están formadas del todo.

Esto nos supone dos problemas: uno de seguridad (al no conocer la zona bien, y no tener claro si en mixto vamos a poder ascender bien) y otro ecológico: las zonas adyacentes a la laguna son muy sensibles cuando no hay capa de nieve suficiente a las alteraciones humanas (no en vano, aquí viven una cantidad enorme de plantas endémicas y amenazadas), y a pesar de que gran número de alpinistas hacen lo que les da la gana, a nosotras sí que nos importa eso y decidimos seguir hacia la Laguna de los Pájaros.

Avanzando por esa zona llegamos donde los Bordillos de Peñalara; aquí hay más nieve y también decidimos acercarnos a ver como pinta todo, aunque finalmente desistimos de buscarnos corredores y nos vamos hacia los Carpetanos.

Evidentemente el camino no tiene pérdida, vamos siguiendo las cada vez menos evidentes huellas y los postes que delimitan los senderos del PN (esto es también zona de especial protección) hasta empezar a bajar hacia el puerto de los Neveros, donde se mantiene este curioso y desgastado panel:

De ahí a la modesta cumbre solo hay unos centenares de metros, hasta encontrar el que creemos es el punto más alto y un nuevo dosmil guadarrameño. Las vistas del macizo de Peñalara que hemos dejado atrás son, sin embargo, ablucantes:

Y de ahí a dar la vuelta de camino a Cotos y a un vinito en casa. Que lo tenemos ganado.

 

Peñalara de nuevo, en abril y con mucha nieve.

Aunque ya hemos estado en Peñalara en diversas ocasiones, esta vez subimos por un lugar que no conocía. Por el PR M/SG 3 que va hacia Peña Citores y luego en el collado vira hacia las Hermanas. Y yo que pensaba que lo normal era subir por las zetas…

Salimos pues de Cotos y tras pasar las ruinas del edificio del Club Alpino Español seguimos los círculos amarillos para ir ganando altura:

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Tras pasar el pinar en una agradable caminata, donde como veis la nieve aparece pronto, salimos ya a la parte despejada y avanzamos por la ladera, con Peña Citores al fondo:

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Aquí la carga de nieve ya es bastante. Hemos tenido suerte, y después de la última semana con mal tiempo, el día nos permite avanzar bien y a la vez disfrutar de las montañas bien blancas:

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Llegadas al collado que separa Peña Citores de Dos Hermanas (donde hay restos de la guerra civil), nos encaminamos hacia ellas, mientras el día empieza a nublar.

Eso sí, a pesar de la niebla, la llega de esquiadores, montañeros, senderistas y demás por la M-30 de la loma nos hacen imposible desorientarnos en ningún momento:

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Y así llegamos, en una jornada de alta montaña (a pesar de lo tardío de las fechas) a la cumbre de Peñalara:

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Una vez allí decidimos volver pasando primero por la Hermana Mayor y luego por la Menor, bajando desde allí ladera abajo por la nieve.

Nos descolocamos un poco y debemos llegar a través del bosque, algo que, salvo caso de emergencia no debemos hacer para evitar la erosión, así que esperamos no tener que repetirlo…

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Y así, con ese fallo nuestro, acaba un día genial de montaña. Peñalara, a pesar de las veces que vayamos, nunca dejará de gustarnos, y más si queda un día tan chulo como el de ayer.

 

 

Circular a Peñalara por el risco de los Claveles y las lagunas.

Hoy hacía bastante calor, y la nieve pelín desagradable. Pero nos encaminamos a Peñalara a subirla por la ruta habitual y ver que podíamos hacer después.

20150306_103554Desde el comienzo vemos Cabeza de Hierro mayor y menor, donde estuvimos la semana pasada.

Con el sol, la imagen es espectacular, además impresiona menos verla desde aquí que desde abajo.

Tuvimos suerte y al ser día de diario no tuvimos demasiada gente en el camino, puesto que a veces es demasiado agobio el que pasamos para subir a Peñalara por el sendero normal que sale de la casa del parque de Cotos (señalizada como (RP-1). Este sendero hay que seguirlo siempre, porque más adelante hay un desvío hacia el refugio Zabala que no hay que coger.

 

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Pasado el cobertizo del depósito vamos ascendiendo por las zetas, la parta más empinada del recorrido, aunque con la nieve que había tiramos bastante rectos:

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Las vistas de la sierra de Cuerda Larga, que tenemos enfrente, son completas y muy interesantes:

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Pasado lo más duro, cresteamos por las Dos Hermanas: la Hermana Menor (2271 metros de altura):

20150306_112230La Hermana Mayor (2285 metros de altura):

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Hoy aprendí lo que es una rimaia, y ahora, para mirar como se escribe bien, me acabo de dar cuenta de que es una palabra catalana, como esquirol, jeje.

Y vamos, que una rimaia es esto:

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Continuamos por la suave loma que nos lleva hasta Peñalara, que coronamos, y donde aprovechamos para comer algo y para ver si tiramos adelante o damos la vuelta:

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Y vemos que el risco de los Claveles (y el de los Pájaros, que está un poco más adelante) está practicable como ya nos había indicado algún que otro amable montañero:

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Ya descendiendo, vamos hacia las lagunas, que están heladas a estas alturas de año, dejando atras la naturaleza casi salvaje que acabamos de disfrutar:

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Y seguimos el sendero de las lagunas (RP-4), que nos llevará con una tirada de nieve blanda que…

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20150306_133824..nos lleva a la laguna grande, donde se cruzan diversos senderos.

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Nosotros cruzamos un puente a la altura de la Hoya de Peñalara que ya nos dirige hacia la amplia pista donde comenzamos la jornada.

 

 

El punk es altitud: Subida a Peñalara con algo de nieve

Bueno, pues una de las montañas a las que le tenía más ganas era a esta de Peñalara, el techo de Madrid y aquí estoy sentado para escribir como fue la subida un día después de hacerlo. Además, en buena compañía y por una vía que, aunque nos resultó sencilla, no lo parecía tanto al comienzo.

Y encima con nieve ¿Que más se puede pedir?

Empezamos como no dejando el coche (aunque se puede subir en tren, más recomendable y seguro que con un viaje más bonito) en el aparcamiento de Cotos y saliendo de Venta Marcelino comenzamos a ascender por la pista, donde las vistas empiezan a presagiar el día tan guapo que vamos a tener:

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Viendo que las piernas nos iban bien decidimos ir hacia la laguna grande de Peñalara y a partir de ahí subir por alguna de las vías posibles.

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Cómo veis, había nieve de los días anteriores, la suficiente para hacer el día más entretenido pero sin impedirnos avanzar a pesar de nuestra falta de equipo. Vamos, que somos unos costrillas de la montaña, como debe ser.

20141110_103337Una vez en la laguna, decidimos subir por lo que pensamos que era el canal de la ceja, pero que luego hemos visto que es el tubo central.

Vamos, el más difícil de los posibles, aunque luego comprobamos que con la poca nieve que había era muy asequible además de jodidamente divertido.

Eso sí, hay que tener cuidado, porque según nos dijeron el pasto que se destroza al pisar tarda tiempo en recuperarse. Aunque claro, viendo las carreteras, vías de tren y estaciones de esquí que rodean Peñalara habría que plantearse que es dañino y que es natural ¿no?

Así que allá que vamos:

Peñalara7Tenemos que subir hasta ahí arriba:

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Y una vez llegados a la cresta, solo queda subir al pico. Ya nos lo tomamos con calma, además de que con estas alturas nos falta el aire (y el vino que nos olvidamos de subir, vaya).

20141110_114637El problema es la masificación, que esto parecía la Gran Vía, solo faltaban los jebis estos tan típicos.

Es lo que tiene cuando destrozas la naturaleza a tu alrededor y lo que queda lo conviertes en un museo o en un parque de atracciones, en fin…

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Y aquí llegamos. Desde arriba y con sol, las vistas son brutales:

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No conozco mucho las cumbres de la zona, pero Siete Picos, la Bola del Mundo y la llanura castellana se ven que da gusto.

Además empieza a ponerse de nube, así que mejor que mejor.

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Y nada, ya a bajar por la pista habitual de subida, se echan las nubes y queríamos ir a la cantina de Cotos a celebrar el ascenso:

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Vamos, que coronamos sin problemas, lo pasamos bien y todo esto calculo que serían unos 10-11 kilómetros y en torno a los 600 metros de desnivel positivo. Esto quiere decir que no tengo el perfil hecho y que me da pereza calcularlo con exactitud, pero que podéis animaros a subir también, jeje.

Bastante asumible con un poco de forma física, si el tiempo acompaña y hay ganas.