Irlanda tiene una montaña, y la subimos. El Carrauntoohill por la “escalera del diablo”

Pues sí, en propiedad solo se puede hablar de una montaña que merezca tal nombre en todo el país (incluidos los seis condados).

Carrauntoohill (que es una de las derivaciones inglesas del original nombre en gaélico irlandés “Corrán Tuathail”), centro de las Macgillicuddy´s Reeks, con sus 1039 msnm, que visto en perspectiva desde aquí parece muy poca cosa.

Pero cuando ves el enorme listado de accidentes y muertes que atesora esta montaña, y que no todas -aunque sí unas cuantas, debido a la fama del pico entre los excursionistas autóctonos- son producto de la irresponsabilidad, te lo piensas. Con lluvia fuerte, viento o nieve debe de complicarse bastante, pero nosotras tuvimos suerte y nos quedó un día brutal de monte. Con niebla y algo de agua, como debe ser.

Así pues, salimos sobre las 7 de la mañana desde el aparcamiento de Cronin´s Yard. Este es uno de los dos desde los que se ataca la cumbre por la vía del “Devil´s Ladder” o escalera del Diablo. Luego volvemos a ella.

Aún noche cerrada, nos guíamos por la luz de los frontales, la cantidad inmensa de estrellas en el cielo (que además nos indican la poca nubosidad) y los centenares de ojos de oveja. Ovejas, ovejas y más ovejas.

Y por la sencillez del camino, que va llaneando, mientras pasamos por un par de puentes el río Gaddagh (con los nombre de Patie  O´Shea y Angela Kenny).

Esa es la primera parte del recorrido, con diferencia la más sencilla. Poco a poco vamos cogiendo algo de altura mientras amanece, lo que nos permite intuir el pico y la belleza de los alrededores:

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Al poco nos encontramos entre dos lagos, el Callee y el Gouragh, de una belleza…de una belleza sin palabras:

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A partir de ahí, pasando por un breve tramo encharcado por el río, llegamos a la famosa Escalera del Diablo.

No deja de ser un pedrero, no demasiado largo, pero que pica y tiene tramos lo suficientemente inclinados como para necesitar alguna trepada. Eso sin agua.

Con lluvia, como comprobamos a la bajada, la cosa se complica bastante e imaginamos que sin el equipo adecuado o con unas condiciones muy adversas debe ser un lugar difícil. Eso sí, asequible con preparación y con buen equipo. Y además muy divertido de subir:

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Una vez en el collado, se trata solo de ir hacia la derecha siguiendo los hitos.

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Aunque este tramo no tiene ninguna dificultad se nos hace un poco largo, hasta que por fin, llegamos al techo de Éire:

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Desgraciadamente, aquí está nublado, así que tras dar un paseo por la cumbre, viendo cosas tan tranquilizadoras como esta:

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Descartamos la opción de bajar cresteando por algún otro lado (no lo teníamos preparado, y aunque teníamos una idea vaga no era plan de arriesgar con una niebla que se iba cerrando) y volvemos por donde vinimos.

Con algo más de niebla y en algún caso fina lluvia, que hizo que el descenso fuera cuidadoso:

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Y tras unos 900 metros de desnivel acumulado positivo y una caminata de aproximadamente 12 kms. llegamos de vuelta a Cronin´s Yard, donde entre otras placas hay esta de homenaje al montañero irlandés Ger Mc Donnell, muerto en el descenso del K2.

Me gusta dejarle este recuerdo a un paisano cuya pasión por la montaña era mayor que las montañas mismas de su país.

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Torc Mountain desde las cascadas de Torc.

Irlanda no se caracteriza desde luego por la altitud de sus cumbres (de hecho, son más colinas que otra cosa, obviando el Carrauntoohil), pero la belleza del paisaje no lo desmerece en absoluto.

Es más, hace que no te importe la sencillez del esfuerzo físico en sí con tal de maravillarte sin cesar con el verdor, la humedad y la forma de sus nubes casi perpetuas.

Por eso, y por las ganas de otra caminata (y por la suerte de tener un hermano que vive justamente en el parque nacional de Killarney), tras la ascensión al Carrauntoohil nos animamos a subir una pequeña colina de dicho parque, el Torc Mountain, que con sus modestos 535 msnm nos viene a confirmar una vez más que la belleza no esta solo en la dureza del recorrido.

Asi pues, nos plantamos más bien tarde en el aparcamiento, que dentro del parque nacional de Killarney (y después de ver en un prado cercano a una veintena de los ciervos rojos que son la especie animal más preciada de dicho entorno natural protegido) queda más cercano a las cascadas de Torc. No tiene pérdida ya que está indicado en la carretera.

Empezamos cogiendo un sendero a la derecha que va hacia las cascadas. Yo ya estuve allí, pero no deja de impresionarme la humedad, que hace que la vegetacion sea exhuberante, y el sonido del agua:

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Pasada esta maravilla de la naturaleza, entre helechos, hayas, abedules, robles, pinos y abetos (que nos acompañaran mientras vayamos al lado del curso del río) tenemos un tramo de escaleras de piedra que pica. Y más si te has levantado tarde tras llevar varios dias catando las nuevas variedades de cerveza del lugar.

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Cruzamos el río y seguimos a la izquierda por una pista amplia, aunque no esta señalizada la subida a la colina, eso sdebéis tenerlo en cuenta:

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La pista se bifurca en varias ocasiones, nosotros debemos coger el sendero marcado como del Kerry Way que nos llevará al comienzo de la ascensión, aunque como no sabíamos que era ese el camino (uno de los grandes recorridos más conocidos de Irlanda) el sentido común nos ayuda, pues seguimos con el curso del río a la derecha hasta salir del bosque, como tenemos indicado en el mapa que llevamos.

Continuamos la senda hasta un desvío indicado a la derecha que marca la subida final.

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El resto no tiene pérdida, una subida suave, ya sin arbolado, en la que vas pisando piedra o bien tramos de madera protegida con tela metálica. Se hace un poco monótono de no ser por las vistas…hasta que llegamos a la cima y nos quedamos sencillamente sin palabras:

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Purple Mountain, los Macgillicuddy’ s Reeks con los picos más altos del país, todo el parque nacional con su sistema de lagos….nos hubiera gustado quedarnos más, pero las prisas y el viento aprietan.

Así que toca bajar de esta montaña, que toma su nombre de la palabra irlandesa torc, jabalí. Segun la leyenda, un jabalí encantado fue muerto aquí por Fionn mac Cumhaill, guerrero y cazador de la mitología celta, no solo irlandesa.

Todo esto para unos 7 kilometros y medio, y unos 350 metros de desnivel positivo acumulado. Fueron dos horas y pico, pero podríamos habernos quedado todo el día.

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Recuperando caminatas pasadas: Ramon Mercader de viaje por Irlanda: Gap of Dunloe y Kerry way (Irlanda)

Pues eso, que vamos a recordar aquí una ruta hecha hace un añito justo en el suroeste de Irlanda, gran lugar, grandes personas, grandes cervezas y ganadores de la liga de fútbol gaélico:

Por el secretariado de relaciones internacionales del GM Ramón Mercader.

Salimos pronto de Killorglin (Cill Orglan), pueblecito del condado de Kerry (Ciarraí),  suroeste de Irlanda, donde transcurre la ruta de hoy. Empezamos la caminata en la villa de Beaufort (Lios an Phuca); la idea es ir andando por la carretera que llega al Gap of Dunloe (Dun Loich), que básicamente es un valle formado por una serie de lagos de origen glaciar conectados entre sí por el río Laune (An Leamhain), y luego ya se verá si volver por donde empezamos o bien hacer un recorrido hasta Killarney (Cill Airne), atravesando el parque nacional del mismo nombre. No tenemos gran idea del kilometraje,  solo se cuentan con dos planos de esos para turistas y ademas esta diluviando,  así que allá vamos…

Estatua dedicada al King Puck, de Killorglin, nuestro punto de partida. Una cabra es coronada reina y durante varios días de agosto “ella hace la ley” en el pueblo. La mas antigua tradición pagana hoy presente en Irlanda. Bueno, ahora la gente se dedica a emborracharse como perros durante esas fiestas. Y todo esto es completamente en serio.

Al poco de empezar a caminar, por una carretera que poco a poco se fue convirtiendo en pista.

Monumento a un voluntario del IRA asesinado en 1923 por las tropas del Estado Libre de Irlanda durante la guerra civil.  Guerra que se produjo entre opositores y defensores del Tratado de paz con el Reino Unido tras la guerra de independencia irlandesa que sucedió entre 1919 y 1921 y concedió una independencia parcial a la nación irlandesa.

Restos de monolitos con escritura Ogham (irlandés antiguo, por lo que pudimos entender).

El Kate Kearney’ s cottage, antiguo local de producción y venta de whiskey de forma ilegal (poitin) y ahora un pub para los turistas.

El comienzo del Gap of Dunloe propiamente dicho…

Y las vistas que empiezan a ser increíbles.

A la izquierda nos quedarían las Purple Mountains, con los picos de Purple (832 metros), Tomies (735) y Shehy (571), estando a la derecha la cordillera de Macgillicuddy’ s Reeks (Na Cruacha Dubha, algo así como “las pilas negras”), donde esta el pico mas alto de Irlanda, el Carrauntoohill, de 1038 metros de altura, así como los otros dos picos de más de mil metros que hay en la isla.

Dejamos atras el Gap of Dunloe y nos introducimos en el Black Valley, que una coronado nos lleva a una rapida bajada.

A partir de ahí nos quedaban dos opciones: dar la vuelta o seguir hasta Killarney por el “Kerry way” en una ruta semicircular…seguimos adelante.

Y cuando nos damos cuenta, vemos que aún nos faltan 22 kilómetros para llegar a Killarney, que en si es un pueblo dedicado al turismo de masas, pero del que sale nuestro autobús, así que toca darse prisa. Por suerte había dejado de llover tan fuerte, y ya solo nos acompañaron gotas de lluvia esporádicas.

Nos introducimos ya en el parque Nacional de KIllarney, que tiene una vegetación increíble: Hayas, robles, avellanos, fresnos, pinos, un montón de acebos y algunos castaños, Vamos, como Asturias pero sin eucaliptos y mucho más llano.

Además, tiene varios lagos y algunos elementos arquitectónicos interesantes.

 

Todo muy bonito, pero el camino se hace duro.

No por el desnivel, que es más que asequible, pero se notan los kilómetros, las prisas por no perder el autobús, el constante cambio del firme y del clima…aun así…

…seguimos hacia Killarney.

La cascada de Torc, una vez pasada la montaña del mismo nombre, a la cual hay un sendero que permite su ascenso. Otra vez será, que hay prisa!

Muckross house, proximo local del grupo en Irlanda.

Y esto que apenas se ve es la abadía de Muckross. También hay un castillo dentro del parque, el de Ross, que quedaba lejos del sendero pero que estaos seguros también sera nuestro en un futuro no muy lejano.

Y unos 35 kilómetros más tarde, la satisfacción del deber cumplido, autobús con destino Killorglin y a descansar.

                                                                                      Tiocfaidh ar la.