Tubo Central de la Hermana Mayor (50º, 140 metros). Circo de Peñalara.

Tras más de un mes sin poder catar nieve de verdad, nos acercamos rápidamente a Peñalara, a realizar el tubo Central de la Hermana Mayor, justo desde la Laguna Grande, en una zona espectacular.

Debemos madrugar más de lo que deberíamos porque el aparcamiento de Cotos cada día se llena antes.

Esperamos un rato en el coche, preparamos con calma el material y comenzamos la mañana (demasiado poco fría, demasiada poca nieve pero esta al menos en buenas condiciones) y nada más seguir las zetas cogemos el desvío de la laguna para plantarnos debajo de los corredores.

A la izquierda el canal de la Ceja. A la derecha, el Tubo Central, por el que ascenderemos.

Nos metemos en faena y aunque la nieve está bien, empieza a dar el sol y se nota que en cuanto pase el tiempo se va a poner tipo primavera.

Aunque el corredor es sencillo, lo es más debido a la huella que hay, que hace bastante escalera. Aún así, es disfrutona y tenemos buenas vistas de la laguna semi helada.

Salimos sin mayor problema a la Mesa. Desde aquí tenemos a la vista las grandes cornisas que se forman.

Así que tras valorarlo, decidimos separarnos; Una de nosotras irá hacia la derecha (dirección Peñalara), buscando la salida, que tienes menos chicha al final aunque es más larga:

Otro irá en dirección a la Hermana Mayor en una salida que tiene una salida final que alcanza los 45o y que con nieve polvo se complicó un poco:

De ahí, para evitar bajar todas las zetas cogemos una de las canales de bajada que nos llevarán de nuevo al caos de Cotos (que confiemos en que algún día se arregle sin que haya una desgracia antes).

 

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Las Cabreras (1178 msnm), ruta corta para días sencillos.

Como no había nieve y además las fiestas nos estaban dejando sin fuerzas, aprovechamos para realizar una de esas rutas cortas, tranquilas y sin mayor dificultad pero que son ideales para conocer alguna de las sierras olvidadas de Madrid.

Tiene además el aliciente de poder ir tranquilos y de no coincidir con demasiadas personas.

En este caso nos acercamos a Las Cabreras, ese amontonamiento granítico que hay al otro lado de la A1 si dejamos el Pico de la Miel en el opuesto.

Para llegar, nos desviamos en el km.60 de la carretera de Burgos y cogemos la M127 hasta una urbanización llamada “Pradera del Amor” (quién sabe porqué), llegando hasta su final.

Una vez allí, empezamos a caminar por la evidente pista, dejando a izquierda el Pico de las Vacas y a nuestra derecha, Las Cabreras.

Seguimos hasta el collado que forman ambas;

A pesar de la fealdad de los postes de electricidad, esta Pedriza en miniatura tiene el encanto de poder observar, desde aquí, multitud de las alturas de la zona: Pico de la Miel, Cerrro de San Pedro, la sierra del Mondalindo, Montes Carpetanos, Sierras de Somosierra, Ayllón y del Rincón…

Seguimos por el camino hasta que en una curva, vemos una serie de hitos, al principio no muy evidentes que nos dejarán en pocos minutos en la cima de la primera de Las Cabreras (la que tiene el hito, con 1177 msnm, pero que no es la más alta).

Hay que poner las manos en algún momento pero más allá de eso, no existe dificultad alguna.

Una vez en la cumbre, seguimos la cresta (esta vez si, más entretenida y con algunos pasos muy chulos) hasta la siguiente de Las Cabreras, que con 1178 msnm es la máxima altitud de la zona, y tiene además una doble cumbre que alcanzamos antes de comer, pasar un rato al sol de enero y volver por el mismo camino.

Canales Central, de la Ceja y tubo del Robot en el macizo de Peñalara.

Estábamos esperando que hubiera condiciones para debutar esta temporada en algún corredor en nuestra casa, Guadarrama.

Aunque las condiciones no parecían ser las mejores, aprovechamos el fin de semana previo a las fiestas navideñas para acercarnos al macizo de Peñalara a ver a un par de amigos que andaban por allí y montar un buen grupete.

Lo que salió fue una mezcla de ocasión y suerte, así que allá va:

Quedamos en Cotos con unos amigos que han pasado noche en el refugio que hay en la estación de tren del mismo nombre y nos ponemos en marcha en dirección a la laguna Grande.

Efectivamente hay poca nieve tanto en el corredor de la Ceja como en el Central:

Decidimos dividirnos en dos grupos: mientras que uno sube la Ceja, en mejores condiciones, el otro irá por el Central, que imaginamos en peores (pero es que ni siquiera estaba formado; una pena no solo por la falta de disfrute, sino por ser zona muy frágil ecológicamente que no deberíamos pisar sin nieve suficiente. Fallo muy grave el nuestro, que apuntamos aquí para que sirva a más gente).

El canal de la Ceja (55º máx.) y abajo, la laguna Grande de Peñalara.

El canal Central, prácticamente sin formar.

Habíamos quedado en encontrarnos en la salida de ambas canales. Sin embargo, al grupo que sube por el Central, se le ocurre aprovechar que el tubo del Robot (que sale a la izquierda del canal Central, de forma muy evidente) sí que está formado y parece asequible sin encordarse para probar:

Viendo que se puede hacer el tubo del Robot (60º máx.) que une el Central y la Ceja.

Salida del tubo del Robot.

Efectivamente, la nieve está en buen estado y a pesar del resalte a mitad del tubo que dificulta bastante el paso, se hace bien.

Muy divertido y que nos quita las malas sensaciones que llevamos, nos encontramos al resto del grupo, aunque por poco tiempo.

Unos decidimos salir hacia la cima de la Hermana Mayor a la izquierda de las cornisas,

mientras el otro grupo decide probar unos diedros que van directos a la misma cumbre. Día entretenido, como veis.

De camino al diedro que da paso a la cima de la Hermana Mayor.

No penséis que la cosa acaba aquí: nada más encontrarnos de nuevo, uno de nosotros se va a hacer la cumbre de Peñalara por el camino normal mientras el resto bajamos una de las palas que dejan cerca de la Hermana Menor para ascender por alguna otra de las breves pero entretenidas palas que nos vuelven a dejar en la línea de cumbres.

Desde allí, esta vez si, bajamos por las famosas y monótonas zetas que nos dejarán de nuevo en Cotos.

 

De la Barranca a la Maliciosa por la Cuerda de las Buitreras.

Queríamos empezar con las invernales este fin de semana, y queríamos hacerlo fuera de los circuitos habituales para evitar la masificación.

Así que nos decidimos por la Cuerda de las Buitreras, donde se forman unos pequeños corredores que no conocíamos y que además, nos llevarían a una de los pocos dosmiles del Guadarrama aún no ascendidos.

Por lo que respecta a lo primero, nos quedamos con las ganas, pero a cambio le volvimos a hacer una visita a La Maliciosa después de mucho tiempo, además de currarnos una circular bien bonita.

Salimos del párking de la Barranca y cogemos el PR M-26.

Lo seguimos, pasando por la fuente de la Campanilla y siguiendo por la ruta normal a la Maliciosa. Cuando se va abriendo el pinar vemos la falta de nieve que hay, lo que unido a la inversión térmica que está habiendo estos días nos deja a las claras que vamos a tener día de pasear crampones y piolet.

A pesar de ello, seguimos hasta coger a la derecha nuestra un rastro de sendero que nos llevará a los riscos que conforman la Cuerda de las Buitreras.

Nos vamos metiendo en un divertido canchal granítico en el que sin problemas, vamos ganando altura.

Vamos buscando un evidente collado, aunque antes de llegar a él viramos a la derecha para alcanzar la cuerda y tener una magnífica visión del mar de nubes que tenemos el día de hoy (la foto, como casi siempre, no hace justicia):

Desde ahí, y pasando por la cota 2100 (que creemos es la más alta de la cuerda) pasamos por los riscos de La Maliciosa hasta llegar a la cumbre homónima, la cual hacía mucho mucho que no pisábamos.

Y una vez allí decidimos bajar en dirección al Peñotillo Alto, que se ve magnífico y cercano desde la cumbre:

No ascendemos el Peñotillo sino que lo bordeamos, dejándolo a la izquierda. Como siempre, esta desconocida montaña nos deja sin aliento en la bajada.

Es un estupendo caos de roca hasta que llegamos al arroyo de las Tijerillas (al menos creo que se llama así) y lo descendemos de vuelta a la Barranca.

No conseguimos pisar mucha nieve, pero a cambio realizamos una interesante circular con mucha trepada rocosa, así que una por otra.

 

Cabeza Líjar (1823 msnm) y Cerro de la Salamcanca (1785 msnm) desde el Alto del León.

Sencilla ruta la de este domingo por la Cuerda de la Carrasqueta (o escurialense, depende de donde lo miremos).

Con esta damos la bienvenida al otoño de verdad, pues las temperaturas bajaron bastante, y nos reencontramos con el Guadarrama después de varios meses; lo hacemos además subiendo un par de cumbres en una zona que tenemos poco pisada, y que es ideal para un día calmado.

Comenzamos a andar por el GR-10 desde el Alto del León, en dirección al monte Abantos, el Escorial y el valle de los caídos.

Hacia el otro lado de la carretera también  podríamos hacerlo de forma que nos llevase hasta las cumbres de Cercedilla, lo que dejaremos para otra ocasión.

Vamos a seguir una pista en muy mal estado que va hacia la población abulense de Peguerinos.

El camino no tiene gran cosa a nivel de esfuerzo, pero es sin embargo zona de restos de la Guerra Civil, pues aquí hubo una de las batallas más importantes en el intento de la toma de Madrid por parte de los fascistas y fue frente durante toda la guerra.

Seguiremos el GR, bien marcado, o bien seguiremos las marcas que el Ayuntamiento de Guadarrama ha realizado para señalizar diversos caminos del municipio.

En todo caso iremos por la pista, plena de ciclistas, hasta encontrar un paso a nuestra derecha que nos hará ascender más directamente entre roquedo hasta la cumbre de Cabeza Líjar, lugar de preciosas vistas y con un refugio sin guardar aprovechando precisamente uno de los restos de la guerra.

La idea era aprovechar lo calmado de la ruta para pasar la mañana por aquí, pero hace bastante frío y decidimos tirar rápido para dejarnos hecho el Cerro de la Salamanca, que está a algo menos de treinta minutos siguiendo el GR.

De izquierda a derecha, Cerro de la Salamanca, cota sin nombre y Cueva Valiente.

Vamos a bajar al collado de la Mina, donde nos encontraremos de nuevo con la pista que viene desde el Alto del León.

Y en muy poco nos plantamos en el refugio derruido de La Salamanca y en lo que puede ser la cota que marca el Cerro. Todo eso antes de volver por la pista hacia el coche en una jornada que vale para volver a nuestras montañas más cercanas.

 

Desde la Morcuera hasta Peñas Linderas (2109msnm).

Pues vamos a huir de los calores, de la gente, y del monstruo de la capital, dijimos.

Y nos plantamos en nuestro querido puerto de la Morcuera un sábado por la tarde, algo ventoso como es habitual por aquí.

Ya alejadas las nieves de esta zona (aunque no tanto como esperábamos, como pudimos comprobar después), y esperando al ocaso, cargamos las mochilas y nos encaramamos por el PR-M11 (Travesía de Cuerdalarga) para acercarnos al desvencijado refugio de la Najarra (4 plazas, sin guardar y sin puerta, en muy mal estado).

El camino discurre suavemente por entre las faldas de la Najarra, que dejamos a la izquierda.

Está bien señalizado, aunque nos despistamos un poco con la conversación y debamos hacer un pequeño atroche (mal hecho, siempre lo repetimos y hoy caemos nosotras) hasta llegar al collado de la Najarra, a casi dosmil metros de altitud.

Una vez allí, nos acercamos al refugio, pero está en tan mal estado, con aviso de derrumbe incluido, que buscamos otra zona propicia para vivaquear. Es una pena que estos refugios, que no solo son reflejo de una época pasada, sino que pueden hacer un gran servicio en días malos, estén en este estado, y más aún, que a nadie le interese arreglarlos.

En fin, nos acomodamos bastante bien, buscamos un hueco donde dejar las cosas y dejamos la vista en lo que será el día de mañana: un sendero de la Cuerdalarga hasta acercarnos a las cumbres que unen a esta con la Pedriza, que aún no conocemos.

Y vemos que aún quedan bastantes neveros, este año la verdad es que ha sido genial en este aspecto, a ver si hay suerte y estas nieves enlazan con las venideras.

Pasamos la noche esperando una tormenta que se adivinaba por Somosierra pero que apenas deja caer unas gotas a primera hora de la mañana.

Después de sacudirnos un poco el frío, nos ponemos de nuevo en marcha: camino entre pedruscos otra vez hacia el collado de la Najarra.

La ruta de hoy no es dura, pero si bastante rompepiernas, añadiendo algunos tramos de sortear granito de una manera un tanto incómoda.

Le añadimos un poco de calor, y tenemos una entrada en acción perfecta.

Tras el collado de la Najarra, y siempre por camino muy claro,  llegamos a Bailanderos, con 2133 msnm primera cumbre del día. Curiosa montaña, y cojonera para pasar, por sus lajas que hay que ir medio trepando.

Nueva bajada, hasta el collado de Pedro de los Lobos, y nueva y cargante subida hacia Asómate de Hoyos.

Una cosa guapa de hoy es el ganado que había por la zona; Guadarrama fue sobre todo zona ganadera, antes de que el mundo moderno y el turismo (del que formamos parte aunque nos pese) le arrebatara su lugar. Me da alegría ver que aún quedan restos de esa historia por aquí.

Tras ir, como decimos, hacia Asómate de Hoyos, antes de llegar a la amplia cumbre, a nuestra izquierda, se abre un sendero al principio no muy claro, que nos llevaría hacia las Torres de la Pedriza. Es el PR- M2, que debemos seguir entre el piornal.

Una vez seguimos los primeros hitos no tenemos pérdida, y vamos hacia la curiosa forma de las Peñas Linderas (2109 msnm), que alcanzaremos enseguida.

Se puede coronar siguiendo los hitos, o buscando entre las rocas una trepada curiosa y asequible (en algún sitio he leído que hace un segundo), antes de coronar.

Tenemos a nuestra vista las Torres, y también el Alto de Matasanos y Peña el Rayo, a los que llegaríamos por el mismo PR.

Pero amigas, el calor aprieta, se avecina tormenta y decidimos dejarlos para la próxima ocasión.

Así tendremos motivos para volver por esta zona menos transitada de nuestra Sierra. Así que recogemos los bártulos, comemos algo y nos encaminamos hacia el collado de la Najarra para llegar rápido a la Morcuera entre rayos y truenos aún lejanos pero que nos hicieron canear.

 

Despidiendo el invierno en las canales de la Najarra (35º máx.)

Volvemos a nuestra querida Najarra.

Tras un invierno largo y una primavera extraña, estos días de calor nos hacían dudar de que opción elegir para despedir la temporada alpina en Madrid.

Al final nos decidimos por este. Rápida aproximación, entorno  bonito y poca gente.

Todo era probar. Habíamos estado meses antes y el paquete de nieve hizo que apenas pudiéramos disfrutar. Este ha sido al revés. Najarra, montaña separada del resto de la Cuerdalarga, apenas mantiene nieve, al contrario que las Cabezas, Peñalara o los Carpetanos.

De todas formas vamos a tratar de aproximarnos a sus canales. Salimos desde el mismo puerto de la Morcuera, donde al lado de una pequeña construcción  de piedra (un “casi refugio”), cogemos el Camino del Monte, señalizado a veces como  SL y otras como PR.

El camino está completamente limpio de nieve, eso sí, tenemos unas escorrentías preciosas que podemos disfrutar mientras avanzamos rápido por el pinar.

Vamos a pasar primero por una zona de arroyuelos hasta llegar al de la Vejiga, que se distingue claramente en un recodo del camino.

Vamos a remontarlo por nuestra izquierda, en una subida de unos 600 metros dura, que además no sabemos si tendrá premio. Más allá del que nos ofrece el horizonte, pues el panorama de los Carpetanos nevado ya es premio bastante.

Tras casi remontar el arroyo, salimos del pinar y nos aproximamos entre rocas a la zona de los corredores…de los cuales, la mayoría ya no existen.

Nos lo estábamos viendo venir, y valoramos si seguir la pala que marca el arroyo, pero que está de nieve papa y además con deshielo, pues ya da el sol; eso o seguir buscando algún corredor practicable, que encontramos.

Dejando a nuestra derecha una gran roca triangular, y tras alguna duda por si seguir buscando otro  interesante, nos quedamos con este, pues le da la sombra y la nieve está con algo de costra.

Y mira por donde, nos regala una grata sorpresa. Se puede ir relativamente bien (ojo, a finales de abril) y es bastante largo (más de 100 metros).

Así que a disfrutar.

No es muy difícil pero tiene algún resalte que con hielo lo debe hacer divertido.

Además, tras salir del mismo y pasar una pala, hay algún otro minicorredor que usamos para llegar a la derecha de la Najarra y disfrutar de la cumbre (y de su sempiterno viento) antes de bajar directas a la Morcuera.

 

 

 

 

Canal izquierda Hermana Mayor, Peñalara y cresta de Claveles.

Otra semana más de vuelta al macizo de Peñalara.

Nieve y hielo en muy buen estado, aparcamiento de Cotos hasta arriba…y una divertida ruta circular con un poco de todo.

Salimos como siempre por las zetas camino de la zona del Zabala. A pocos metros de llegar al refu ya embocamos la canal que queremos.

Esta es una vía a la izquierda de nuestra mirada, una de las maneras más evidentes de subir hacia la Hermana Mayor. Tras una primera pala, vamos a dejar a nuestra izquierda un gran bloque de piedra (que también se podría pasar por el otro lado).

Llegando al refugio Zabala, visualizamos el gran bloque de piedra horizontal que dejaremos a nuestra izquierda al subir.

Así que nada, aprovechar la buena nieve, la huella y la inclinación de unos 40º y a subir.

Posteriormente, llegaremos a una especie de llanada, donde hay una pequeña cascada. Llevamos más o menos la mitad de la canal, de algo más de 200 metros.

Desde esta zona vemos un pequeño corredor que se nos abre algo encima de nosotras, a nuestra derecha.

Serán unos 20 metros y no aparece en la guía, pero le añade picante al asunto y allá que vamos.

Salida elegante casi en la cima de la Hermana Mayor (2285 msnm), primera de los cuatro dosmiles del día.

Nos vamos a ir subiendo por la loma hacia Peñalara, donde un colega se ha hecho la Sureste Clásica y nos está esperando para tomar el té.

Una vez comidos y bebidos, nos encaminamos hacia la cresta que forman los riscos de Claveles y de los Pájaros.

Hay mucha nieve y el hielo está perfecto; la verdad es que hemos tenido unas jornadas de lujo en el Guadarrama.

Así que lo vamos disfrutando hasta la bajada a la laguna de los Pájaros.

Volvemos por el camino de la Laguna Grande admirando los corredores y el buen estado en el que se encuentran, hasta llegar a la cantina de la estación de Cotos a sufrir a las masas.

 

 

 

 

Vuelven las colaboraciones; Sureste clásica de Peñalara.

Buenas noticias. Después de mucho, demasiado tiempo, tenemos colaborador nuevo, que además se estrena con una de las grandes del alpinismo guadarrameño: la Sureste clásica de Peñalara.

Con ustedes, Alex Sota, el panky montañero:

AYER EN PEÑALARA TUVIMOS LA GRAN SUERTE DE ENCONTRARNOS CON UNA DE LAS MEJORES CONDICIONES QUE RECUERDO EN GUADARRAMA PARA HACER CORREDORES!!!

VIERNES: Quedamos a las 23:30 de la noche para subir a sobar en Cotos y evitarnos el infierno mañanero que se desata cada fin de semana, de coches, huecos para aparcar, domingueros ensuciamontes, montañeros y un montón de fauna variada.

SÁBADO: Como es habitual en nosotros, nos levantamos tarde, pues después de una semana dura de trabajo como esclavos del sistema y acostarnos a las 2:00 de la madrugada, que menos que dormir 6 horitas.
A sabiendas que las 9:15 no es la mejor hora para hacer este tipo de actividades, y que el sol aparece pegando duro, hoy la suerte está de nuestro lado.


Nada más empezar y según nos vamos aproximando al corredor no podemos parar de sorprendernos de la calidad de la nieve que nos espera para hoy, aún haciendo cada vez más calor (maldita la hora que me puse mallas debajo de los pantalones y no eché en el macuto las vermudas y la camisa hawaiana) nos encontramos nieve dura en perfectas condiciones que será la tónica del día.
Como también es habitual en los PANKIS MONTAÑEROS nos confundimos de corredor y tras preguntar nos dirigimos por fin a la entrada del corredor Sureste de Peñalara (no siempre es mala la afluencia de tanta gente en estos días jejeje).


Subimos la primera parte del corredor que desemboca a una zona más alta donde salen diferentes variantes, después de preguntar a mi querido compañero cual se le antoja, optamos por la más empinada y picantona llamada Davo El Principiante Valiente jajaja, 55/60 grados de inclinación, después de apretar el culo y intentar descansar la menor veces posible (el ambiente y un buen ostion estaba presente) llegamos a una zona de rocas con un pequeño resalte con hielo, decidimos salir por la derecha por falta de cuerda, cacharros y no jugarnosla demasiado.


EH VOILÀ conseguimos salir de la canal y tan solo andar unos metros a la izquierda hacemos cumbre en Peñalara.


Nos despedimos con las obligadas cervezas en Venta Marcelino y cantandole una canción futbolera desde la furgoneta a un personaje con brazos cruzados y pose chungachula encargado de que nadie más disfrutará de sus trineos, SEGURATA DE LOS TRINEOS, SEGURATA DE LOS TRINEOS.. JAJAJA
SOMOS LOS PANKIS MONTAÑEROS Y EN LA MONTE NOS ENCONTRARAS!!!!

Canal izquierdo Hermana Menor con variante (45º máx.)

Este domingo teníamos un objetivo: hacer un corredor rápido (entraba a trabajar por la tarde), y coger la nieve en buen estado.

Eso y sortear las hordas humanas del Puerto de los Cotos. No os lo vais a creer pero conseguimos todo ello, volviendo de nuevo a nuestra amiga, la Hermana Menor, y usando la guía de Desnivel que tanto nos ayuda.

Comenzamos a andar en el puerto, subiendo por la vía normal a Peñalara.

No habíamos vuelto tras las grandes nevadas de las últimas semanas, y yo la verdad que en pocas (o en ninguna) ocasión había visto tanta nieve.

Además, el día levanta magnífico: sol, frío y nieve dura.

Nos metemos en el camino que va al Zabala.

En unos pocos minutos llegamos al desvío a la Hermana Menor, y tras pasar un primer resalte, nos colocamos en la base de los corredores.

El corredor es el de la izquierda de la imagen.

Hace unas semanas hicimos el Central (que queda a la derecha de la imagen).

Hoy, uno que vamos a denominar “Izquierdo”, que es justo el que queda a la izquierda de la foto, en la sombra.

Nos dirigimos hacia él. El primer tramo, entre ambas rocas, llega a los 45º, pero solo son 10 metros.  Ideal para aprendices como nosotras.

Después nos encontramos con una pala que no supera los 30º. De ahí, en vez de ir directas nos vamos a meter a nuestra derecha, donde existen unos resaltes rocosos, hoy casi cubiertos de nieve.

Este tiene algunos pasos complicados, aunque se pasa rápido, y un hielo en perfecto estado, ya que tienen una orientación ideal.

Así que tras alguna patosidad salimos de allí, comemos unas almendras con un té aún caliente (no llegan a ser las nueve de la mañana) y nos bajamos por las zetas evitando a las hordas que suben.

Una vez en Cotos, lo de siempre: el caos de gente que no tiene ni el más mínimo respeto por entorno ni por los demás (había un jaleo de coches porque entre otras cosas, a algún listillo se le ocurrió quitar los conos que indicaban que no entraban más coches).

Ojo, que esto no va de alpinistas, esquiadores y domingueros, va de no tener el más mínimo interés de utilizar la montaña para otra cosa que no sea un centro de ocio.