Tubo Central de la Hermana Mayor (50º, 140 metros). Circo de Peñalara.

Tras más de un mes sin poder catar nieve de verdad, nos acercamos rápidamente a Peñalara, a realizar el tubo Central de la Hermana Mayor, justo desde la Laguna Grande, en una zona espectacular.

Debemos madrugar más de lo que deberíamos porque el aparcamiento de Cotos cada día se llena antes.

Esperamos un rato en el coche, preparamos con calma el material y comenzamos la mañana (demasiado poco fría, demasiada poca nieve pero esta al menos en buenas condiciones) y nada más seguir las zetas cogemos el desvío de la laguna para plantarnos debajo de los corredores.

A la izquierda el canal de la Ceja. A la derecha, el Tubo Central, por el que ascenderemos.

Nos metemos en faena y aunque la nieve está bien, empieza a dar el sol y se nota que en cuanto pase el tiempo se va a poner tipo primavera.

Aunque el corredor es sencillo, lo es más debido a la huella que hay, que hace bastante escalera. Aún así, es disfrutona y tenemos buenas vistas de la laguna semi helada.

Salimos sin mayor problema a la Mesa. Desde aquí tenemos a la vista las grandes cornisas que se forman.

Así que tras valorarlo, decidimos separarnos; Una de nosotras irá hacia la derecha (dirección Peñalara), buscando la salida, que tienes menos chicha al final aunque es más larga:

Otro irá en dirección a la Hermana Mayor en una salida que tiene una salida final que alcanza los 45o y que con nieve polvo se complicó un poco:

De ahí, para evitar bajar todas las zetas cogemos una de las canales de bajada que nos llevarán de nuevo al caos de Cotos (que confiemos en que algún día se arregle sin que haya una desgracia antes).

 

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El Ocejón (2048 msnm) y Ocejoncillo (1960 msnm) desde Campillo de Ranas.

Quienes hayáis leído algo de este blog sabréis que tenemos especial cariño a la Sierra de Ayllón, a pesar de que no vamos mucho por la zona, que es además Parque Natural.

Este fin de semana si que pudimos hacer una breve escapada a los pueblos negros (por sus características construcciones de pizarra oscura), y aprovechamos para subir el pico más característico de la zona, el Ocejón.

Pensábamos pillar algo de nieve, pero como veréis, había muy poquita, así que aprovechamos para disfrutar de la diversidad vegetal y hacer una buena pateada (se hacen unos 20 kms.).

Al contrario que en otras ocasiones, esta vez vamos a subirlo desde el bonito pueblo de Campillo de Ranas.

Como decimos, no tiene mayor dificultad aparte de los casi veinte kilómetros de ruta; a pesar de su altitud, tampoco es el más alto de Guadalajara (el honor le corresponde al pico del Lobo); lo que tiene de característico es su separación del resto de la Sierra, de hecho pertenece a un cordal denominada Sierra del Robledal.

Salimos desde el aparcamiento que hay a la entrada de Campillo y cogemos el sendero señalizado como PR GU-1.

Desde el principio tenemos a la vista el Ocejón, que como se ve está bastante pelado, al menos hasta el Collado Perdices. Aún así, el entorno merece la pena; vamos a tener primero que cruzar un puentecillo que nos internará en una zona de jaras durante la que llanearemos  unos 3 kilómetros, antes de encontrarnos con un cruce de caminos, al lado de un característico depósito de aguas.

En ese cruce de caminos debemos seguir de nuevo las claras indicaciones del PR que lleva al Ocejón.

Nos internaremos en un pinar de repoblación y continuamos, ignorando de nuevo otros caminos señalizados.

Tras abandonar el pinar y seguir ascendiendo (el camino a veces se hace pesado, aunque no duro, ya que es todo bastante tendido) nos encontraremos un poste indicador tirado en una zona con dos caminos; ahí debemos seguir por el más evidente, el de la izquierda, pasar al poco otro cruce (con uno de los caminos que llegan desde Majaelrayo) y seguir por un bonito robledal en el que el camino ya empieza a picar bastante.

Pasado el bosquecillo, en el que encontraremos unas peñas en un determinado momento, a nuestra izquierda que sirven de descanso y mirador, llegaremos al collado Perdices.

Aquí llega también el camino que proviene de Valverde de los Arroyos. Ya solo nos queda encaminarnos al pico.

Al pasar de vertiente, tenemos a la vista lo que no podíamos observar desde Campillo de Ranas, pero aún así acertamos: está todo casi pelado de nieve (aunque la que hay está dura) y hemos paseado el equipo invernal.

Aún así trasteamos un poco antes de llegar a la cumbre, con sus preciosas vistas del resto del Ayllón, la Sierra del Rincón, los Carpetanos y Guadarrama al fondo…

Y lo que intuimos pueden ser unos bonitos corredores, orientación NO, en el acceso a la Cabeza de Mostajar:

Nos planteamos si seguir cresteando en dirección hacia ese pico, al Sur, y luego ir bajando por la línea de cumbres, realizando una circular.

Pero se nos iba a hacer tarde, estamos cansadas y decidimos volver por donde vinimos, siguiendo hacia el Norte para coronar el pico secundario conocido como Ocejoncillo, antes de bajar de nuevo el collado Perdices y emprender un rápido descenso a Campillo de Ranas.