Cabeza Líjar (1823 msnm) y Cerro de la Salamcanca (1785 msnm) desde el Alto del León.

Sencilla ruta la de este domingo por la Cuerda de la Carrasqueta (o escurialense, depende de donde lo miremos).

Con esta damos la bienvenida al otoño de verdad, pues las temperaturas bajaron bastante, y nos reencontramos con el Guadarrama después de varios meses; lo hacemos además subiendo un par de cumbres en una zona que tenemos poco pisada, y que es ideal para un día calmado.

Comenzamos a andar por el GR-10 desde el Alto del León, en dirección al monte Abantos, el Escorial y el valle de los caídos.

Hacia el otro lado de la carretera también  podríamos hacerlo de forma que nos llevase hasta las cumbres de Cercedilla, lo que dejaremos para otra ocasión.

Vamos a seguir una pista en muy mal estado que va hacia la población abulense de Peguerinos.

El camino no tiene gran cosa a nivel de esfuerzo, pero es sin embargo zona de restos de la Guerra Civil, pues aquí hubo una de las batallas más importantes en el intento de la toma de Madrid por parte de los fascistas y fue frente durante toda la guerra.

Seguiremos el GR, bien marcado, o bien seguiremos las marcas que el Ayuntamiento de Guadarrama ha realizado para señalizar diversos caminos del municipio.

En todo caso iremos por la pista, plena de ciclistas, hasta encontrar un paso a nuestra derecha que nos hará ascender más directamente entre roquedo hasta la cumbre de Cabeza Líjar, lugar de preciosas vistas y con un refugio sin guardar aprovechando precisamente uno de los restos de la guerra.

La idea era aprovechar lo calmado de la ruta para pasar la mañana por aquí, pero hace bastante frío y decidimos tirar rápido para dejarnos hecho el Cerro de la Salamanca, que está a algo menos de treinta minutos siguiendo el GR.

De izquierda a derecha, Cerro de la Salamanca, cota sin nombre y Cueva Valiente.

Vamos a bajar al collado de la Mina, donde nos encontraremos de nuevo con la pista que viene desde el Alto del León.

Y en muy poco nos plantamos en el refugio derruido de La Salamanca y en lo que puede ser la cota que marca el Cerro. Todo eso antes de volver por la pista hacia el coche en una jornada que vale para volver a nuestras montañas más cercanas.