Canal izquierda Hermana Mayor, Peñalara y cresta de Claveles.

Otra semana más de vuelta al macizo de Peñalara.

Nieve y hielo en muy buen estado, aparcamiento de Cotos hasta arriba…y una divertida ruta circular con un poco de todo.

Salimos como siempre por las zetas camino de la zona del Zabala. A pocos metros de llegar al refu ya embocamos la canal que queremos.

Esta es una vía a la izquierda de nuestra mirada, una de las maneras más evidentes de subir hacia la Hermana Mayor. Tras una primera pala, vamos a dejar a nuestra izquierda un gran bloque de piedra (que también se podría pasar por el otro lado).

Llegando al refugio Zabala, visualizamos el gran bloque de piedra horizontal que dejaremos a nuestra izquierda al subir.

Así que nada, aprovechar la buena nieve, la huella y la inclinación de unos 40º y a subir.

Posteriormente, llegaremos a una especie de llanada, donde hay una pequeña cascada. Llevamos más o menos la mitad de la canal, de algo más de 200 metros.

Desde esta zona vemos un pequeño corredor que se nos abre algo encima de nosotras, a nuestra derecha.

Serán unos 20 metros y no aparece en la guía, pero le añade picante al asunto y allá que vamos.

Salida elegante casi en la cima de la Hermana Mayor (2285 msnm), primera de los cuatro dosmiles del día.

Nos vamos a ir subiendo por la loma hacia Peñalara, donde un colega se ha hecho la Sureste Clásica y nos está esperando para tomar el té.

Una vez comidos y bebidos, nos encaminamos hacia la cresta que forman los riscos de Claveles y de los Pájaros.

Hay mucha nieve y el hielo está perfecto; la verdad es que hemos tenido unas jornadas de lujo en el Guadarrama.

Así que lo vamos disfrutando hasta la bajada a la laguna de los Pájaros.

Volvemos por el camino de la Laguna Grande admirando los corredores y el buen estado en el que se encuentran, hasta llegar a la cantina de la estación de Cotos a sufrir a las masas.

 

 

 

 

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Vuelven las colaboraciones; Sureste clásica de Peñalara.

Buenas noticias. Después de mucho, demasiado tiempo, tenemos colaborador nuevo, que además se estrena con una de las grandes del alpinismo guadarrameño: la Sureste clásica de Peñalara.

Con ustedes, Alex Sota, el panky montañero:

AYER EN PEÑALARA TUVIMOS LA GRAN SUERTE DE ENCONTRARNOS CON UNA DE LAS MEJORES CONDICIONES QUE RECUERDO EN GUADARRAMA PARA HACER CORREDORES!!!

VIERNES: Quedamos a las 23:30 de la noche para subir a sobar en Cotos y evitarnos el infierno mañanero que se desata cada fin de semana, de coches, huecos para aparcar, domingueros ensuciamontes, montañeros y un montón de fauna variada.

SÁBADO: Como es habitual en nosotros, nos levantamos tarde, pues después de una semana dura de trabajo como esclavos del sistema y acostarnos a las 2:00 de la madrugada, que menos que dormir 6 horitas.
A sabiendas que las 9:15 no es la mejor hora para hacer este tipo de actividades, y que el sol aparece pegando duro, hoy la suerte está de nuestro lado.


Nada más empezar y según nos vamos aproximando al corredor no podemos parar de sorprendernos de la calidad de la nieve que nos espera para hoy, aún haciendo cada vez más calor (maldita la hora que me puse mallas debajo de los pantalones y no eché en el macuto las vermudas y la camisa hawaiana) nos encontramos nieve dura en perfectas condiciones que será la tónica del día.
Como también es habitual en los PANKIS MONTAÑEROS nos confundimos de corredor y tras preguntar nos dirigimos por fin a la entrada del corredor Sureste de Peñalara (no siempre es mala la afluencia de tanta gente en estos días jejeje).


Subimos la primera parte del corredor que desemboca a una zona más alta donde salen diferentes variantes, después de preguntar a mi querido compañero cual se le antoja, optamos por la más empinada y picantona llamada Davo El Principiante Valiente jajaja, 55/60 grados de inclinación, después de apretar el culo y intentar descansar la menor veces posible (el ambiente y un buen ostion estaba presente) llegamos a una zona de rocas con un pequeño resalte con hielo, decidimos salir por la derecha por falta de cuerda, cacharros y no jugarnosla demasiado.


EH VOILÀ conseguimos salir de la canal y tan solo andar unos metros a la izquierda hacemos cumbre en Peñalara.


Nos despedimos con las obligadas cervezas en Venta Marcelino y cantandole una canción futbolera desde la furgoneta a un personaje con brazos cruzados y pose chungachula encargado de que nadie más disfrutará de sus trineos, SEGURATA DE LOS TRINEOS, SEGURATA DE LOS TRINEOS.. JAJAJA
SOMOS LOS PANKIS MONTAÑEROS Y EN LA MONTE NOS ENCONTRARAS!!!!

Canal izquierdo Hermana Menor con variante (45º máx.)

Este domingo teníamos un objetivo: hacer un corredor rápido (entraba a trabajar por la tarde), y coger la nieve en buen estado.

Eso y sortear las hordas humanas del Puerto de los Cotos. No os lo vais a creer pero conseguimos todo ello, volviendo de nuevo a nuestra amiga, la Hermana Menor, y usando la guía de Desnivel que tanto nos ayuda.

Comenzamos a andar en el puerto, subiendo por la vía normal a Peñalara.

No habíamos vuelto tras las grandes nevadas de las últimas semanas, y yo la verdad que en pocas (o en ninguna) ocasión había visto tanta nieve.

Además, el día levanta magnífico: sol, frío y nieve dura.

Nos metemos en el camino que va al Zabala.

En unos pocos minutos llegamos al desvío a la Hermana Menor, y tras pasar un primer resalte, nos colocamos en la base de los corredores.

El corredor es el de la izquierda de la imagen.

Hace unas semanas hicimos el Central (que queda a la derecha de la imagen).

Hoy, uno que vamos a denominar “Izquierdo”, que es justo el que queda a la izquierda de la foto, en la sombra.

Nos dirigimos hacia él. El primer tramo, entre ambas rocas, llega a los 45º, pero solo son 10 metros.  Ideal para aprendices como nosotras.

Después nos encontramos con una pala que no supera los 30º. De ahí, en vez de ir directas nos vamos a meter a nuestra derecha, donde existen unos resaltes rocosos, hoy casi cubiertos de nieve.

Este tiene algunos pasos complicados, aunque se pasa rápido, y un hielo en perfecto estado, ya que tienen una orientación ideal.

Así que tras alguna patosidad salimos de allí, comemos unas almendras con un té aún caliente (no llegan a ser las nueve de la mañana) y nos bajamos por las zetas evitando a las hordas que suben.

Una vez en Cotos, lo de siempre: el caos de gente que no tiene ni el más mínimo respeto por entorno ni por los demás (había un jaleo de coches porque entre otras cosas, a algún listillo se le ocurrió quitar los conos que indicaban que no entraban más coches).

Ojo, que esto no va de alpinistas, esquiadores y domingueros, va de no tener el más mínimo interés de utilizar la montaña para otra cosa que no sea un centro de ocio.