Nos entrevistan para Briega

Briega, página de contrainformación de Cantabria, nos ha hecho una entrevista; aquí va:

 

1/¿ Qué es bajamontaña? ¿Qué te llevó a montar este blog?

 

Pues bajamontaña es el nombre de un blog que llevo haciendo desde hace unos 3 años para acá; principalmente hablo de las rutas de monte que hacemos, pero también metemos análisis, entrevistas, una sección de personajes históricos, otra de “antihéroes”, hacemos crítica literaria a libros de deportes etc.

Vamos, que a pesar del nombre toca diversos ámbitos.

La idea es que fuera colaborativo, aunque en la práctica lo hago yo solo con alguna ayuda esporádica.

 

Cuando vivía en Asturias formaba parte de un grupo de montaña asociado a la radio libre de Oviedo (Grupo de Montaña Ramón Mercader, RadioQk); las actividades se colgaban en un blog, y este servía de comunicación entre nosotrxs y ayuda para conocer nuevas rutas. Mi idea era seguir esta línea, hablando de más deportes y además añadir una crítica al concepto de deporte mismo.

 

 

2/La presentación de bajamontaña deja clara la competitividad que impera en el deporte y los valores opuestos que se le pueden contraponer. ¿Es el deporte otro campo de batalla donde la política se puede llevar a cabo? 

 

Si, sin duda. De hecho, el deporte, aparte de un negocio en si mismo, me parece una de las formas más importantes de la reproducción capitalista a día de hoy (en cuando a un modelo de pensamiento basado en el individualismo, la competitividad, la agresividad, la hipernormativización, el espectáculo, la alienación, etc.)

El ser capaces de romper con todo esto en uno de sus campos de juego (valga el símil), me parecería algo muy importante. Que creo que no se está logrando en general, ya que muchas veces reproducimos los mismos esquemas en versión “popular”, lease todo el movimiento contra el fútbol moderno, que habla de una supuesta “edad de oro” en la que el fútbol salía del pueblo, de los barrios o de la clase obrera y se ha pervertido con el tiempo. Todo esto es falso por supuesto, y aunque tenga elementos muy válidos que podríamos usar parte de una premisa incorrecta.

 

3/En qué cosas crees que se materializa esa transformación social a través del deporte. ¿Qué diferencias podemos encontrar entre el deporte de competición y el deporte de barrio?

 

Es que yo no haría una diferencia entre “deporte de competición” y “deporte de barrio”. Lo haría entre el deporte y el juego o la actividad física. El deporte, sea a gran o pequeña escala, reproduce esa serie de valores que comentaba antes. Y el deporte a nivel de barrio cae casi siempre en el mismo modelo, pero a pequeña escala (como las actitudes de machito en las canchas de basket, las peleas de padres en el fútbol, o el dopaje para competir en carreras populares de atletismo o ciclismo).

Creo que el juego si que nos ayudaría a recuperar parte de nuestro espacio, tanto a nivel psicológico (lo lúdico, el placer, el aprendizaje informal) como social (de recuperar espacios físicos para jugar).

En cuanto a la actividad física, creo que están fuera de toda duda sus beneficios físicos, psíquicos y sociales, sin caer eso si en el culto al cuerpo.

 

4En ese sentido qué papel puede jugar la integración de estas dinámicas en el movimiento libertario? ¿Cuál es tu perspectiva al respecto? ¿Cómo ves la situación actual?

Determinadas actividades ya fueron propias del movimiento libertario sobre todo hasta los años 30, sobre todo ligadas al naturismo y al excursionismo (las salidas al monte, la gimnasia, etc.) y creo que por ese lado se han hecho intentos de reconectarnos con esa parte de nuestra historia.

Por otro lado, me parece importante por un lado tener unas mejores capacidades físicas. Esto es algo fundamental a la hora de enfrentarnos al poder en cada una de sus formas.

Además la actividad física, al combatir el estrés, nos ayuda en esta vida de militancia tan agobiante.

Por otro lado, es una forma de combatir la apología de las drogas y de la autodestrucción que existe dentro de ciertos ambientes en el punk, las okupas y el anarquismo. Y que me parece lo más dañino que podemos tener en nuestro entorno.

El crear un entorno de socialización más sano solo nos puede beneficiar; creo que en los últimos años han habido iniciativas positivas en este sentido (torneos populares de fútbol y basket, grupos de montaña, atletismo o ciclismo autogestionados, boxeo y artes marciales, etc), que aunque podamos criticar algunos aspectos, han aportado mucho y bien.

 

5/ En ocasiones, cuando criticamos la competitividad y la maldita obsesión de querer ser siempre el mejor, adoptamos otras formas sucedáneas. Competiciones encubiertas con decorados de cooperación, colaboración, solidaridad, apoyo mutuo… Eso se da en el deporte oficial cuando intenta reformarse a sí mismo, pero tambien en los movimientos sociales. Suele haber una idea de autosuperación, de ánimo de perfección, de conductas patriarcales, de cánones de comportamientos que delimitan nuestras formas de actuar. ¿Qué piensas sobre esto?¿ Cómo crees que afecta  a los cuerpos que no cumplen con lo esperado?

 

Pues yo creo que el afán de autosuperación no es malo, siempre que no te cree un problema personal y que esta superación no se atenga a los cánones normativos y no se haga contra otras personas.

Por ejemplo, si yo puedo correr un kilómetro en 5 minutos en vez de en 6, y puedo esforzarme para hacerlo, me parece positivo. Lo que no veo bien es que lo haga por hacer marca, para poder apuntarme a una carrera, para ser mejor que otrx…etc. Al fin y al cabo, superarse a unx mismx sirve para hacernos mejores.

 

Por otro lado, veo importante buscar espacios y actividades físicas donde el género no sea lo importante. La montaña es uno de ellos, el hacer carreras no competitivas, sin tiempos podría ser otra. O en mi caso particular, nosotrxs participamos con un equipo en una liga de basket autogestionada y nuestro equipo es mixto, a la vez que hay una competición no-mixta paralela en la que jugaban algunas de nuestras compas de equipo.

Porque es evidente que el deporte, según se crea, sale de un entorno europeo, blanco y patriarcal, y por tanto favorece las habilidades de los hombres por encima de todo.

 

En cuanto a lo que hablas de la afección a los cuerpos, veo importante una cosa: el considerar básico una buena forma física no tiene que llevarnos a asimilarnos a los cuerpos de gimnasio, normativizados, y a competir por tener el mejor cuerpo.

Es estar bien con unx mismx, sentirse bien y por supuesto, estar sanx. También por eso me parece importante no hacer una apología de lo contrario; del uso de drogas, de alcohol, de comer mal o de no importarnos estar sanxs. El cuerpo humano está hecho para el movimiento y la actividad física, y esto me parece fundamental.

 

6/¿Es el deporte un terreno donde se trabaja estratégicamente desde movimientos de ultraderecha como método de captación de chavalxs?

 

Si, por supuesto. Es que además el deporte a día de hoy casa muy bien con actitudes clásicas de la ultraderecha (culto al líder, lucha entre naciones, darwinismo social, machismo etc.)

Creo que es un lugar donde plantar batalla, pero donde lo tenemos muy difícil, ya que tenemos todo el pensamiento imperante en contra, pero si conseguimos atraer gente a partir del deporte, y que a partir de ahí hagan una crítica global a este mundo tendremos mucho ganado.

 

7/Muchas personas que llevan una actividad fuerte en su militancia, o que pasan épocas muy duras de agotamiento y falta de límites en cuanto al activismo en el que se implican, acaban encontrando un lugar de reposo y liberación en las salidas al monte. ¿Qué capacidad de limpiarnos tiene la montaña? ¿Qué es lo que te aporta a nivel personal y emocional?

 

Pues yo te puedo decir que a mí la montaña me cambió la vida. No solo en el aspecto físico, ya que es mi actividad favorita, o psíquico (lo que comentaba antes del estrés), sino que además me parece una forma genial de conectarte de nuevo a la naturaleza, de crear relaciones interpersonales de una manera más sana, de ver como son otras formas de vida alejadas de la ciudad, que tenemos a un paso y a las que no hacemos caso… todo esto no lo digo en el plano teórico, es que lo he vivido.

Me parece que el hecho de salir al monte de una determinada manera tiene un componente político muy fuerte, de conocer el entorno de una manera crítica, de darse cuenta del destrozo que hacemos a la naturaleza y de darse cuenta de que otras formas de vida son posibles (sin caer en una apología de la montaña, eso si).

 

8/¿Qué proyectos te gustaría destacar desde aqui que vayan en la línea de la que pretendes llevar a cabo con bajamontaña? ¿Qué proyectos existen que te interese visibilidad   que trabajen la crítica al deporte y/o introduzcan estas dinámicas convivenciales; torneos, marchas, excursiones, escaladas… como parte de la militancia y de la vida?

Pues hay bastantes y muy variados.

Por ejemplo, hay un proyecto muy chulo como son las ligas de basket y fútbol autogestionadas de Madrid, en las que participamos centanares de personas. Aunque tendrán cosas criticables, hay cosas chulísimas como que se juega en la calle y gratis, que hay una escuela gratuita para aprender a jugar mejor, que se colabora en la vida de los barrios (limpieza, arreglo de canchas, recogida de alimentos) o que muchos equipos sean mixtos y se debatan cuestiones de género.

 

También algunas carreras de cross o ciclistas autogestionadas que se han organizado en diversas localidades de Madrid, donde además el beneficio iba para causas políticas, o muchos de los mundialitos antiracistas en lugares como Alcorcón o Carabanchel.

 

También la experiencia de grupos de montaña autogestionados, como el caso de la UGEL catalana, que además tienen un fondo de material de montaña para uso gratuito y han recuperado una senda histórica de maquis, convirtiéndola en un sendero de Gran Recorrido.

 

O las experiencias de boxeo y artes marciales hechas en los barrios, como Hortaleza Boxin Crew o La Fábrika de Vallecas, con un discurso feminista muy fuerte.

 

Seguro que se me pasan muchas otras, y seguro que todas estas experiencias tendrán cosas a mejorar. Y muchas de ellas solo las conozco de oídas, pero ahí quedan por si alguien quiere investigar.

 

9/ ¿Por qué lugares de la geografía podemos encontrar las visitas que relata bajamontaña? ¿Es Cantabria un lugar atravesado por este proyecto?

 

Pues en realidad por cualquier lugar donde nos permita la economía. Fundamentalmente en el Guadarrama madrileño porque son las montañas más cercanas, pero hemos estado en bastantes otros sitios: sobre todo en Asturias y Cataluña, pero también en lugares como Gredos, Sierra Nevada o Canarias; también en Irlanda o los Alpes suizos.

Nuestra idea es movernos siempre que podamos, porque cada zona montañosa (o de campo, que también nos gusta) es diferente y nos aporta experiencias nuevas.

A Cantabria es uno de los lugares que siempre pensamos ir pero se nos quedan en el tintero, aceptamos invitaciones para compartir caminatas jejeje.

 

10Otra labor que llevas a cabo es rescatar la memoria de los lugares por los que pasais. Es una de las características que pueden darnos a entender el darle otro sentido a la relación con el entorno, la convivencia y el ejercicio físico ¿Qué puedes contarnos sobre esto? 

 

Como muchas de las rutas que hacemos las sacamos de internet (aparte de guías, mapas y demás información que nos ayude a no perdernos o tener algún accidente), damos por hecho que ya antes alguien ha realizado la labor de indicar bien la ruta y que hacerlo de nuevo puede ser redundante.

Además, la intención es darle un sentido crítico a lo que hacemos y también integral. La montaña no es solo un lugar al que subir; es la fauna y la flora del lugar, son las agresiones humanas que sufre, es la arquitectura o el habla de los pueblos de la zona…es todo eso y más; si solo vamos con un objetivo atlético es como si vamos a una pista a correr.

Y por suerte el campo aún está suficientemente poco humanizado para que podamos prestarle atención más allá de nuestras propias necesidades.

 

11/ ¿Puede ser bajamontaña una herramienta para animar a la gente a crear iniciativas como ; otras formas de relatar lo caminado, grupos de montaña. grupos de escalada…?

 

Estaría bien, pero no creo que el blog tenga tanto seguimiento.

Pero si, la intención es esa, que surjan iniciativas en cada zona, o que el relato de lo que hacemos se salga de lo habitual y sea más crítico.

Por lo demás, el blog sigue abierto a colaboraciones, tanto de rutas a pie en bici, artículos críticos, historia, género o ecología etc…

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El Cancho Gordo (1563 msnm) desde Valdemanco.

Volvíamos, después de 2 años y medio, a la Sierra de la Cabrera, esta pequeña Pedriza a la que teníamos pendiente una visita.

Básicamente para subir a su cumbre más alta, el Cancho Gordo (depende de las mediciones), que nos quedó pendiente.

Entre lo modesto de su altitud, la distancia y que es una sierra realmente pequeña en la que nos resultaba difícil hacer algo largo (aunque a nivel de orientación tiene su aquel) hasta este fin de semana no volvimos a pisarla. La ola de calor (40 grados, de nuevo, quien no se crea el factor humano en el cambio climático que se lo haga mirar) hizo descartar otras opciones y nos plantamos en Valdemanco lo más pronto posible.

Callejeamos un poco hasta salir por una calle lateral del campo de fútbol hacia una zona con fuente y mesas. Un poco más arriba, antes de llegar al cementerio nuevo, cogemos a la izquierda un sendero con las marcas del PR-M 13 que utilizaremos.

Partes del Guadarrama se nos recortan en el horizonte: a la izquierda tenemos a la vista los picos del Regajo Alto y del Mondalindo, mientras que de frente vamos teniendo los primeros canchos de la Sierra de la Cabrera.

El camino no tiene pérdida, debemos de seguir todo el rato las marcas del PR, descartando el resto de caminos. Vamos a llegar a un collado que nos va a meter en la cara N de la Sierra. Aquí corre algo de viento, y tenemos a la vista todos los montes Carpetanos, y gran parte del sendero que nos queda, en un suave subeybaja.

Tenemos que estar atentas a nuestra derecha, ya que en un momento hay que abandonar el PR, siguiendo unos hitos que nos llevarán al collado Alfrecho. Encontraremos varias salidas de este tipo a lo largo del recorrido, para ascender los canchos de la zona, pero este es el más evidente.

Nosotras seguimos fieles a nuestra tradición de pérdidas y nos lo pasamos, teniendo que dar la vuelta al poco rato, aunque enseguida tenemos el Cancho Gordo a vista.

Ahora se trata de seguir el camino hitado, en una subida algo más pindia, y rodeando el pico llegamos casi hasta arriba, donde una pequeña trepada nos lleva hasta la cumbre, flanqueada por una construcción derruida y un vértice geodésico caído:

Eso sí, durante la subida tendremos una vista increíble del collado Alfrecho hacia el E, con el Pico de la Miel y sus formas características:

Y desde la cumbre se veía toooodo el Guadarrama, los Carpetanos, la Sierra de Ayllón… lo que nos permite disfrutan antes de escapar corriendo por donde hemos venido para protegernos del calor.

 

 

 

 

Anillo verde ciclista de Madrid: Radiografía urbana de la lucha de clases.

Del anillo verde en sí no creo que pueda añadir mucho más que la que esta magnífica web ofrece. Solo señalar que hacerlo en verano, a 35 grados, siendo la vez que más he andado en mi corta etapa ciclista (unos 70 kms. si le añadimos alguna pérdida) no es buena idea.

Comentar que me parece una gran idea rodear esta ciudad horrible en bici; te permite conocer barrios a los que nunca irías (anticipando el título de la entrada), algunos buenos parques (el de Palomeras Bajas, por ejemplo) y para quien tenga la mala suerte de tener que ser capitalino le supondrá una manera eficaz de desplazarse.

La ruta en sí, son 64 kms. con 310 metros de desnivel. Poca cosa, pero es cierto que es un subeybaja constante, no olvidemos que Madrid no es ni mucho menos tan llana como se presupone.

La realización del Anillo me gusta; en general bien señalizado (hay varios cruces que dan lugar a mucha confusión, a nosotras nos pasó en el puente de la M-40 llegando a las cercanías de la Alameda de Osuna y al parque juan carlos primero, y también al llegar a Hortaleza antes del centro comercial. Estad atentas, porque una pérdida nos puede suponer bastantes kilómetros de más), con infraestructura adecuada y la gente, en general, respetuosa. Y como experiencia, muy grata (y dura).

¿Por qué lo de la lucha de clases? Porque viene de un tal Marx que, aunque equivocado en muchas cosas (adivino no era), acertaba en algo esencial: la contradicción entre capital y trabajo. Ricos y pobres, vaya.

Lo de la radiografía urbana viene al que al poder recorrer una ciudad entera, capital de reino además, nos permite visualizar claramente esa diferencia esencial de la sociedad.

Nosotras salimos de la Casa de Campo en dirección a Aluche.

Disfrutamos de la Casa de Campo y de las pocas sombras del día, antes de meternos de lleno en la ciudad.

Desde Aluche vamos a pasar por algunos de los barrios obreros más conocidos de la ciudad, como Carabanchel, Orcasitas, SAn Fermín o Villaverde. Vamos disfrutando porque de momento no tenemos mucha cuesta (o falso llano, que no veas como se notan), y además porque el Anillo pasa por bastantes parques.

También, como no, porque estamos en “nuestros” barrios; en un ambiente que nos suena parecido, en el que la gente nos es familiar. Los bloques y las calles sucias, la imagen en algunos casos de pobreza, en otras de humildad. Lo familiar.

Vamos a bajar a lo poco que se ve de río Manzanares y vamos a llegar a Vallecas.

A una parte de Vallecas por donde no solemos pasar, y en la que algún tramo de falso llano, ya con calor, se nos atraganta entre más de una parada técnica.

Cuando cruzamos de barrio, al poco se va notando mayor desahogo social. Este desahogo que se hace a costa de los demás, y que el urbanismo nos hace ver más claro. Ver y sentir…ya no estamos tan familiarizadas con el entorno.

Al mismo tiempo, lo que nos queda es menos agradable, hay menos parques, se está más a la solana. Tras este cambio de aire, llegamos a la zona de La Peineta, toda en obras, y seguimos hasta remontar Hortaleza. Es lo que peor llevamos, pues nos hemos equivocado un par de veces a pleno sol y esto pasa factura.

Vamos a llegar zonas de novísima construcción, donde no nos situamos bien: Sanchinarro, Las Tablas, Montecarmelo, lugares sin alma y apenas sin vida, para la clase media. Se nos hacen duras estas avenidas, ya no solo porque nos hemos ido de hora y nos está cayendo el sol encima…es que estos barrios no tienen personalidad.

Pero hay que seguir adelante, ya que no nos queda demasiado y tenemos algunas bajadas trepidantes y rectas cómodas para pedalear, aunque haya que pasar por barrios que, ya directamente, son del enemigo. Lugares de coches inmensos, casi tanto como las casas.

Hasta pedalear de nuevo para llegar a la Casa de Campo tras cruzar puentes y autovías, ir un rato al lado del Manzanares, en lo que de nuevo, es casi un río y llegar al punto de partida.

En una jornada tanto más sociológica como deportiva.