Cuerda de las Cabrillas: Peña Pintada, Peña Horcón y Risco de los Emburriaderos.

2029

En esta ocasión nos damos una vuelta por la desconocida Cuerda de las Cabrillas. Queríamos buscar una zona tranquila, alejada del barullo que prometía un fin de semana soleado en la sierra madrileña, y esta ruta, por la escasa altitud de sus cumbres y el no ser demasiado conocida parecía ideal.

A esta cuerda, límite occidental del valle de la Barranca, se puede llegar de varias maneras. Nosotras dejamos el coche al comienzo de una pista que hay en la carretera que se dirige al puerto de Navacerrada:

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Pasamos la barrera y cogemos la evidente pista forestar que asciende suavemente entre Pinus Sylvestris.

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Según vamos ascendiendo vamos viendo la belleza del lugar, que no está tanto en su (escasa) dureza sino en las magníficas vistas. Aquí tenemos las dos Machotas y el monte Abantos:

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Tenemos que seguir la pista, dejando a nuestra derecha un pequeño descampado donde existía un antiguo sanatorio, hasta llegar al mirador de Las Canchas.

Desde él, la imagen del valle de La Barranca, de La Maliciosa y de La Bola del Mundo con este día soleado pero con algo de viento que hace que de vez en cuando se cubran de nubes es de lo más bonito que he visto en mucho tiempo:

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Tenemos ya vista de las primeras dos cumbres de las tres (con nombre, pues hay multitud de piquitos sin ello) que haremos hoy, Peña Pintada y Peña Horcón:

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Nos quedamos un rato extasiados, pero hay que seguir. Descartamos la pista, que continúa hasta el fondo del valle, y también dejamos a un lado la senda de La Tubería (iría en la dirección de la que venimos), que utilizaremos para volver. Cogemos una senda menos evidente que nos sube directas a la cuerda, hay que fijarse bien, pero una vez vista es muy clara y nos lleva sin dificultad hasta la cumbre de Peña Pintada (1857 msnm).

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Desde aquí, aparte de las cumbres comentadas, tenemos unas vistas muy chulas de La Peñota y Peña del Águila, donde estuvimos la semana anterior sin poder ver nada por la nieve y la niebla:

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Solo se trata ahora de continuar la cuerda hasta llegar a Peña Horcón (1883 msnm), sea cual sea de los diversos amontonamientos de granito a los que vamos trepando:

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Como decimos, hay alguna trepada, pero sin excesiva dificultad. Solo hay que tener cuidado porque está deshelando y hay algunas rocas que resbalan. En la peña que estamos casi seguro de que es la cima, un pequeño canalón y arriba:

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Continuamos con destrepadas y alguna trepada extra camino del Risco de Emburriaderos, que ya tenemos muy cerca y que con sus 1965 msnm constituye la cota más alta de la pequeña Cuerda de las Cabrillas.

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Solo hay que continuar por la cresta, pasando por el collado de Emburriaderos. Nosotras nos pasamos y bajamos hasta la mencionada senda de la Tubería, pero cogemos de nuevo la senda que nos lleva hasta el pico; esta se empina un poco más y en algún caso hay que usar las manos.

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Es una sucesión de subidas bastante divertida, porque se junta la facilidad de Peña Pintada, que se hace nada más llegar a la cuerda, con las trepadas de Peña Horcón, y para acabar con la breve pero sostenida subida a este Risco de Emburriaderos desde el que la Bola del Mundo se ve muy cercana.

Ofrece la posibilidad de ir a coronarla, ya que es otra de las opciones. Nosotros hoy hemos cumplido, aunque nos quedamos pensando en opciones de combinar esta ruta con otros picos y senderos para endurecer el recorrido en otra ocasión.

Bajamos de nuevo al collado de Emburriaderos, desde el que cogemos la senda de la Tubería (que se llama así porque hay una tubería para la conducción del agua, por lo que no hay pérdida para reconocerla), que nos lleva a su vez de nuevo al mirador de Las Canchas y de ahí al comienzo de la pista.

En fin, ruta muy suave (unos 14 kms. y 725 metros de desnivel), pero que por la soledad con la que pudimos ir, extraña Madrid, la belleza de las vistas y lo divertido de la cresta, recomendamos vivamente.

 

 

 

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Peña del Águila (Cercedilla) desde Majavilán.

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No teníamos pensado visitar esta zona, pero la llegada tardía del invierno (con sus minutos en televisión en plan “es invierno y hace frío”) y que el Peñotillo, donde teníamos pensado ir, podía ser complicado con nieve y niebla nos obligó a cambiar de planes a última hora y buscarnos una ascensión más asequible, que no menos bonita.

Ya conocía la zona de una subida a la Peñota hace un par de veranos, pero con casi 40 grados, que quieras que no, no es lo mismo. Y bueno, lo de “conocer” es un decir porque casi no me acordaba del sitio…allá vamos:

Salimos del aparcamiento de Majavilán, en la parte alta de las dehesas de Cercedilla.

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Se comienza a subir, como digo, en la parte alta del párking, pasada la fuente, desde ahí tenemos que seguir la carretera, que comienza a descender, hasta llegar a la Escuela de Ingenieros de Montes (que nos queda a la derecha).

Nosotras vamos hacia la ladera izquierda, de subida, donde está la construcción de los bomberos forestales y desde donde sale un sendero que sigue la misma dirección que llevamos hasta ahora (Sur).

Cruzamos varios cauces de agua y tras pasar el arroyo del Infierno, justo donde comienza un pequeño prado y antes de llegar al Hospital de la Fuenfría, debíamos coger un sendero que sube hacia el oeste, a la derecha de donde vamos, y que asciende muy claramente, marcado con puntos rojos en los árboles. Se trata de la vereda de la Piñuela.

Digo debíamos porque confundimos el sendero un tramo, ya que ese sendero punteado baja al hospital, bajando, y nosotros cogemos las marcas del PR, que llanea y nos lleva hasta el arroyo de la Piñuela.

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Como vemos que este arroyo va paralelo al del Infierno, y nos va a llevar hasta la bifurcación más arriba que necesitamos coger, pero más directos, decidimos subir cerca de su cauce.

Recomendamos que no lo hagáis, pudiendo volver atrás y coger el sendero bueno. Primero, porque es más sencillo, y después porque atrochando favorecemos la erosión de la ladera…responsabilidad nuestra.

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La nieve que nos lleva cayendo desde el comienzo ya es más insistente, lo que nos da unas estampas brutales según ganamos altura. Eso sí, nos damos prisa porque, aunque vamos bajo el pinar y la ascensión no es exigente, queremos coronar pronto por si acaso.

Al rato nos encontramos (esta vez sí) con la Vereda de la Piñuela, que seguimos hacia la izquierda y que nos va a dar a la pista forestal de la Calle Alta.

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Esta pista la cruzamos y cogemos una senda en ascenso en la misma dirección de donde venimos. Aquí ya podemos hablar de nevada. Ha costado, pero por fin tenemos manto blanco en la Sierra madrileña.

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La senda nos lleva en leve ascenso hasta la cerca de piedra que marca la divisoria entre Madrid y Segovia, donde nada más pasar la cancela cogemos a nuestra derecha (dirección norte) el tramo del GR-10 que nos llevará por el collado de Cerromalejo y por suave ascenso a la peña del Águila (2011 msnm).

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Cumbre por cierto, que entre la ventisca y la nieve que a ratos cae fuerte, y por el casi inapreciable desnivel que marca la cima, casi nos pasamos.

Suerte que otro montañero nos lo indica para las fotos de rigor:

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Continuamos dirección norte por el GR (que ahora es más una amplía pista que un sendero como lo era hasta ahora) hasta llegar al collado de Marichiva.

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En este collado, cruce de caminos, debemos coger el que, pasada una cancela va hacia la derecha (Este), que va hacia el fondo del valle de la Fuenfría por la Vereda Poyal de la Garganta y marcado por puntos rojos.

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Esta senda nos lleva de nuevo al comienzo de la ruta, haciéndola circular en un recorrido de unos 11 kilómetros y poco más 600 metros de desnivel acumulado positivo.

Muy sencilla, pero la belleza de la nevada le añadió un plus, a lo que añadimos la compañía y el vino de despedida.

 

 

 

La Maliciosa desde el collado de Quebrantaherraduras.

Esta ruta la teníamos pendiente desde hacía un tiempo, pues si bien a la Maliciosa desde el valle de la Barramca ya la hicimos hace unos meses, desde la desconocida cuerda de Los Porrones nos tentaba, aunque entre unas obligaciones y otras lo fuimos dejando…hasta ayer, en que el día parecía propicio.

Salimos desde el aparcamiento del collado de Quebrantaherraduras (a 1086 msnm, hay que pasar la casa de visitantes del Parque y ascender con el coche unos kilómetros, antes del aparcamiento de Canto Cochino).

A partir de ahí, las claras y repintadas marcas del PR-M 16 nos guían sin problemas, a pesar de la niebla que desde el principio se hace presente:

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En comparación con la subida desde el valle de la Barranca, esta ascensión es solitaria. Apenas unos cuantos caminantes nos encontramos en este primer tramo, de muy fácil caminar, mientras vamos en busca de la Cuerda de los Porrones.

Como decimos, no es fácil seguir la senda, ya que en gran parte ha sido repintada. Continuamos suavemente hasta llegar a un cortafuegos que supone el primer desnivel del día, y continuamos por un agradable pinar mientras las piernas calientan…pues hace un frío de la ostia.

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Continuamos ya ganando altura de manera evidente hasta salir del bosquecillo que al menos nos tapaba la niebla, que a partir de ahora se convierte en una constante.

Por suerte, está bien señalizado y con alguna duda, pero seguimos avanzando hacia la cresta y el collado Porrón. Aunque no se ve nada de nada, lástima de vistas que queríamos conocer de esta zona en la que nunca habíamos estado…

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Llegados a lo que debe ser el collado Porrón se continúa siguiendo hitos y marcas del PR, no tiene pérdida, aunque como decimos apenas se ve nada.

En algún momento pasamos por la senda que debe ir directa a la Maliciosa Baja (1939 msnm), que dejamos para otro día.

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Continuamos el sendero, primero en una ligera bajada hasta el collado de las Vacas y luego ya en un ascenso duro, largo y con piedra suelta hasta la cima de La Maliciosa.

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Nos seguimos guiando bastante bien, a pesar del evidente ascenso lo llevamos con calma y no se nos hace pesado. Además, no tenemos claro cuanto nos queda para llegar (en algún momento incluso dudamos de si habíamos pasado o no la Maliciosa Baja, aunque el sendero no lo perdimos nunca), así que cuando de repente veamos el vértice geodésico, no tenemos claro a cual de las Maliciosas hemos llegado…

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…y eso que hemos estado aquí. Nos encontramos con otros montañeros que buscar una bajada diferente a Quebrantaherraduras, ya que nosotras pensamos hacer la vuelta por el mismo trayecto.

Nos confirman que estamos en la Maliciosa (2227 msnm), y comprobamos las magníficas vistas que debe haber, intentando adivinar donde está cada cosa…

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Nos despistamos, y como la niebla se va echando, nos encontramos bajando hacia la Barranca. A pesar de que intentamos volver a Quebrantaherraduras, la niebla es tan densa que no encontramos el sendero y unos chavales que van dirección Barranca nos aconsejan ir con ellos.

Así al menos bajamos, aunque nos tengan que acercar a nuestro coche. Somos poca gente en la montaña hoy, no somos las únicas que andan medio perdidas y no quedan demasiadas horas de luz..así que esta vez no cuenta como perdida nuestra eh!

Así que mira, nos sirve para conocer la bajada de este magnífico valle, del cual de momento solo conocemos la subida saturada de gente…

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Y en un rápido descenso hasta el collado del Piornal primero y ya dentro del bonito pinar siguiendo las diversas marcas de los PR que pasan por la zona (el 17 y el 26, si no recuerdo mal) llegamos hasta el aparcamiento charlando con nuestros nuevos conocidos de otras rutas, de otras pérdidas, de futuras excursiones.

La conversación, aparte del hecho de que es una bajada más rápida que por la otra vía hace que arribemos rápido, lo cual hace que nosotros lleguemos al coche y ellos (muchas gracias!) a su fabada antes de que enfríe demasiado.