Circular sobre Verbier, con ascensión al Pierre Avoi.

Suiza es un país extraño. Enclavado en uno de los espacios naturales más impresionantes que he visto y veré jamás, sus gentes están empeñadas en acumular riquezas, conducir coches caros con los que se pueden meter a comprar en hipermercados rurales y sobrevolar tu cabeza con cazas a las 6 de la mañana.

El cantón de Valais, lleno de chonis propias de la periferia madrileña, pasa por ser la auténtica Suiza: No sé si eso será cierto, pero tengo dudas acerca de si quiero comprobarlo.

Como mi intención en este viaje expréss no era ese, sino visitar a una buena amiga e ir a la montaña, no me importó demasiado.

Pero el tiempo y las condiciones climatológicas mandan, y dediqué más tiempo a la etnografía que a la montaña.

El día que el tiempo acompañaba no lo hizo lo bastante como para emprender una cima más exigente que una de las más asequibles del lugar (y aún así, el lugar más alto que he subido en mi vida sin que medie un avión)….y como veréis, no quedé decepcionado.

Nos vamos a Verbier (1490 msnmm), pueblo dedicado a los deportes de invierno (no pienso hacer comentarios al respecto), donde habíamos visto que era posible hacer una ruta circular. Y allá vamos, saliendo del centro camino del comienzo (calle du Centre Sportif, luego Chemin de Chevillard y más adelante cogemos el Chemin des Luis):

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Este comienzo está marcado en amarillo. En principio no hay pérdida, luego más adelante sí, ya que estás marcas se utilizan sin un código que los diferencie unos de otros…debe ser que como en Suiza apenas hay monte, no lo han pensado.

Por cierto, tampoco pensaron en aprender nociones básicas de inglés o algún otro idioma, por si por algún extrañísimo casual algún turista (de los pocos que van), no sabes francés y no entiende el complejo sistema del robo a través del parking en este país. Total, pa qué.

Pues eso, vamos siguiendo las marcar que nos van guiando, mientras la pista asfaltda se hace camino entre abetos.

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Debemos seguir todo el rato las indicaciones a Le Chateau, y una vez allí, hacia Chute de Basse. En este tramo el camino se empina de lo lindo, así que toca apretar el culo.

El tal Chute de Basse, según nos explicó uno de los pocos simpáticos suizos que hay en el país (creo que los numeran y los tienen controlados, no vaya a ser que Calvino se enfade), nos explicó que era una traída de aguas realizada hace siglos para abastecer a diversos pueblos de la zona, que a pesar del deshielo y de la cercanía del Ródano, no tenían el suministro asegurado:

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Seguimos por la llanada de la canalización (aquí nos perdimos un poco, porque queríamos coger altura y crestear, pero acabamos llegando a la base del Pierre Avoi). Las vistas son increíbles, aunque me da algo de rabia no haber podido subir alguna cosa de estas:

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Después de ciertas dudas nos situamos, y hala, hacia el pico, pasando primero por Comba Plane (2320 msnm):

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El camino se pone otra vez cuesta arriba, aunque es bastante cómodo, muy de domingueros suizos (con piernas fuertotas, reloj de oro y posibles sexualidades perversas).

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Ya es ir siguiendo las indicaciones hasta la cima. A esta se accede con la ayuda de unas escaleras y ayudas en la roca, y está muy concurrida.

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Así que aquí estamos. Cima del Pierre Avoi, a 2473 metros de altitud, con un cuervo sobrevolándonos.

Las vistas, como os podéis imaginar, son espectaculares. No nombro picos ni nada porque no sabría ni por donde empezar….

Y luego seguimos, nos dirigimos primero al Col de la Marlene (2315 msnm).

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Cómo veis, aunque queda algo de nieve. Incluso en algún momento nos llegaba a la rodilla y además estaba muy blanda.

Eso explica el porque nos decidimos por esta zona, ya que más alto (aparte de que no tenía yo equipo suficiente) la nieve estaba inestable.

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Para después pasar por la zona de Tournelle y su fantástico telesilla. Evidentemente, es una sutil ironía.

No hice fotos de ello ni Savoleyres (2354 msnm), con su estación de telecabina y telesquí.

A pesar de que podríamos hacerla más larga, tirando hacia Les Ruinettes y luego desde allí bajar de nuevo hacia Verbier, decidimos llegar solo al puerto de la Coix de Coeur (2173 msnm) y retornar desde allí, ya que la parte bonita (muuy bonita) ya la hemos hecho.

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Y de allí, como digo, a ver los campos de golf de Verbier, bajando en un desnivel muy pronunciado.

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Y pa casa, que son casi las 7 de la tarde y hay que ver Eurovisión. Y no es broma.

 

 

Circular con ascensión al Porrejón desde La Hiruela

Este fin de semana iba a hacerme la integral de la Pedriza. Le tenía ganas, y un poco de respeto.

Pero la alergia (benditos alóctonos y bendito diesel), apenas me permitió respirar, no digo ya dormir, así que a última hora hubo que buscar algo más asequible. Y acertamos. La sierra del Rincón o “sierra pobre”, lugar apartado en el noreste de Madrid, con malas comunicaciones, reserva de la Biosfera y lo más importante, ligero microclima húmedo y alejado del senderismo de masas…

Nos dirigimos al pequeño pueblo de La Hiruela, uno de los pueblos (si no el menos, que creo que es así pero no quiero mirar en la wikipedia) de Madrid, ya colindando con Guadalajara.

Característico urbanismo, aunque para mí gusto el pueblo está demasiado restaurado, muy artificial. Aún así, merece la pena, y más a primera hora de la mañana en la que apenas hay turistas.

Así que un café rápido y a caleyar; tenemos como objetivo el pico Porrejón, uno de los más característicos de la sierra del Rincón, con sus 1827 metros de altura en unos 12 kilómetros y poco más de 600 metros de desnivel positivo acumulado:

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Salimos del pueblo y cogemos la carretera a la izquierda. Siguiendo la carretera al poco encontramos una pista que, siguiendo el GR.88, (que está casi borrado en muchos puntos, llevándonos a confusión) nos llevará hasta el final de la misma, donde a la derecha seguimos lo que queda de las marcas entre brezos, jaras y algún melojar poco a poco mezclado con pinar:

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Vamos a llegar a un prado (Collado de Mingo Pérez, a 1355 msnm), donde cruzamos unas vallas y ojo, no sigáis recto por el camino, que es lo que parece indicarnos:

20150516_112956Sino que hay que seguir por la derecha para comenzar el cordar, empezando por el cerro del Morro o la Morra (1525 msnm), que hay que rodear, casi subiéndolo.

Está lleno de vegetación, pero se va siguiendo más o menos:

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Desde aquí ya tenemos una idea clara del sendero que lleva al cerro Salinero (1662 metros) y al Porrejón después:

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El cerro lo dejamos a la derecha, llegando al collado del mismo nombre desde donde vemos la repoblación de pino silvestre y La Hiruela al fondo.

Una vez en el cerro Salinero nos aparece una pista bien marcada, pero nosotras tiramos para arriba en dirección al pico. Es la parte más empinada (no especialmente dura, aunque nuestra falta de sueño la notábamos en las piernas) y divertida del día:

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Hay que seguir todo el rato los hitos, pues el brezal está muy alto y a veces es algo difícil colocarse (aunque en el peor de los casos, se trata de tirar todo hacia arriba, como decía un buen amigo asturiano).

Y al poco, llegamos a la cumbre del Porrejón y sus magníficas vistas de Somosierra, Ayllón, Guadarrama…

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Tras un pequeño descanso, seguimos el camino. Como hacemos la ruta circular, debemos bajar de nuevo al collado para a continuación rodear el cerro Salinero (el que se ve en primer término, más allá de la pista) por la izquierda:

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Después se trata de bajar al puerto de la Hiruela, y desde la carretera en dirección al pueblo dejamos a la izquierda una cabaña, bajamos por una senda que sale a la derecha de la carretera y nos lleva primero a la fuente del Puerto y al helipuerto poco después.

Allí cogeremos el antiguo camino carretero de la Hiruela, pista que va entre praderías y vacuno y que nos llevará de vuelta al pueblo.

Que por cierto, tiene varias sendas bien acondicionadas para luego dar una vuelta, llegar al Jarama… y terminar la tarde como personas de bien que somos.

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Circular desde La Barranca (Navacerrada) con con ascensión a La Maliciosa y la Bola del Mundo.

Cuanto tiempo sin irme de monte y como lo echaba de menos,,,por eso llevaba casi un mes sin actualizar este blog, así que allá vamos, con una nueva caminata.

En este caso inauguramos la primavera, un poco tarde porque ya esperábamos un calor excesivo.

La ruta parte desde La Barranca, zona recreativa del pueblo de Navacerrada, y desde allí nos va a tocar ascender primero a La Maliciosa y después La Bola del Mundo.

Un desnivel acumulado de 1017 metros y 14 kms. de caminata no son nada insuperable, pero después de la semanita sin parar que llevaba no lo veía yo muy claro.

Salimos de uno de los aparcamientos de la zona recreativa (que está hasta arriba por el buen tiempo, mala suerte porque estuvimos rodeados de gente toda la ruta, nosotras que queríamos un día tranquilito).

Tras un rato ascendiendo por una pista forestal seguimos la marca del PR (En realidad de dos, ya que utilizamos las del 17 y el 26 para hacer el recorrido circular) por un camino a la derecha.

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Posteriormente nos vuelve a llevar a la pista, antes de introducirnos de nuevo en el sendero, que nos lleva en medio de un pinar de montaña autóctono bastante bonito, con algunas jaras ya en flor y todo.

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El sendero va paralelo al río de Navacerrada (cuya agua está embalsada más abajo), ascendiendo lenta pero sin pausa hacia el regajo del Pez. De momento no nos toca la solana prometida, gracias al pinar.

Una vez fuera del pinar, vemos unas curiosas formas de árboles modelados por el viento serrano:

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Y las aguas del deshielo que bajan fuertes. Queda poca nieve, pero algo veremos más adelante.

20150509_112622Tenemos ya cerca el collado del Piornal; una vez allí solo nos restará una subida suave hasta llegar a la cima de La Maliciosa:

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Las vistas, para variar, son impresionantes:

20150509_120024Nos encontramos este grupo de cabras montesas:

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Y aunque no lo digamos, el camino pica para arriba. La verdad que lo hicimos todo bastante bien, porque el físico nos acompaña, aunque hay alguna cuesta que pica:

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Aunque ya tenemos a tiro La Maliciosa, con sus 2227 metros de altura:

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Así que hala, la primera cumbre de la jornada; a mí la verdad que me hizo ilusión subir, ya que es la primera vez que lo hago:

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Las vistas de la llanura madrileña y de la sierra de Cuerda Larga son preciosas, así como de la Bola del Mundo, nuestro próximo destino:

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Así que nada, picamos rápido y volvemos por el collado hasta la suave ascensión a la Bola del Mundo….

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para mí, unas de las montañas más feas que he visto en mucho tiempo, con sus repetidores de la cumbre, su pico lleno de gente y encima con plaga de mosquitos.

Así que nada, foto de cumbre (2275 msnm) rápida, ya que esta tampoco la conocía, y para abajo.

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La primera parte de la bajada es por la pista asfaltada por donde mucha gente sube, y por donde se han realizado etapas de la Vuelta a españa de ciclismo. A nosotras nos sirvió para una batalla de bolas de nieve en mayo, de la cual creo que fui justo vencedor.

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Las cumbres de Siete Picos:

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Y cogemos un sendero que sale desde una curva pronunciada a la izquierda. Este nos lleva a los riscos de Emburriaderos, donde comemos, nos echamos una pequeña siesta alejadas de los mosquitos, y vemos todo lo que acabamoa de patear:

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Y nos internamos de  nuevo en el pinar.

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Primero un sendero con un descenso pronunciado nos llevará a una pista, que nosotros cogemos a la derecha, para luego volver a bajar por otro sendero hasta la pista definitiva que nos devolverá a La Barranca, a unas bravas (alimento de deportista profesional por excelencia), y al calor del sur del Madrid profundo.